El calvario para los miles de cartagineses, que llevan más de seis años sufriendo a causa de los trabajos en las intersecciones de Taras y la Lima, tiene una nueva fecha de finalización, luego de varias prórrogas y ajustes en los cronogramas prometidos.
De acuerdo con el jerarca de Obras Públicas y Transportes, Efraím Zeledón, tras una nueva revisión en los programas de trabajo y considerando los avances y obras pendientes, se determinó el 31 de agosto como fecha definitiva.
El ministro aseguró que para ese momento incluso tendrían incluso el puente de San Nicolás listo.
“Estamos en etapa final de lo que más nos estaba complicando que era todo el tema de reubicación de servicios públicos, la parte eléctrica necesaria para concluir puentes peatonales y marginales”, explicó.
Esas obras complementarias incluían tragantes, cordón de caño, aceras y entradas a comercios, así como detalles y paisajismo en todo el proyecto.
En el caso de los pasos superiores que conforman el tronco principal de todo el proyecto, el primero que se habilitó fue el de avenida 23, el cual está operativo desde enero del 2024.
En noviembre de ese mismo año se puso en servicio el nivel superior del intercambio de Taras, en marzo del año anterior abrieron los dos viaductos de la Lima y en setiembre se habilitó el túnel en ese mismo intercambio de tres niveles. En aquel momento quedaron pendientes las rotondas de los niveles intermedios, las cuales concluyeron a finales del año pasado.
El jerarca del MOPT recordó que, además, sigue en ejecución la construcción del puente de Taras, el cual se contrató mediante una adenda al mismo consorcio encargado de los intercambios.
El MOPT también tiene previsto trasladar el puente que se encuentra actualmente frente al almacén Pequeño Mundo, el cual iba a ser demolido, para colocarlo en la ruta entre la ferretería EPA y el Quijongo. El punto específico se está valorando con Ingeniería de Tránsito, pero estima que sería colocado frente al Parque Industrial.
Largo proceso y cronograma incumplido
El proyecto de Taras-la Lima recibió orden de inicio en diciembre del 2020 y comprende los dos intercambios a dos y tres niveles para agilizar el ingreso y salida de la ciudad de Cartago.
Originalmente el proyecto tenía un plazo de ejecución de 28 meses; no obstante, transcurrido ese plazo la obra alcanzaba apenas un 5% de avance en mayo del 2022.
Los atrasos inicialmente fueron atribuidos a problemas en diseños, traslado de servicios, así como modificaciones en pavimentos y obras para el manejo de aguas.
En setiembre del 2024, el entonces jerarca del MOPT, Mauricio Batalla, firmó un cronograma con la empresa a cargo de las obras y la unidad supervisora, que fijaba distintas fechas para cada una de las obras pendientes y que establecía como plazo para concluir todo el proyecto, octubre del 2025.
No obstante, ese plazo tamṕoco se cumplió y posteriormente se anunció la fecha de diciembre de ese año, cuando se concluyeron las rotondas y se anunció que quedarían únicamente las obras marginales pendientes.
Detalle del proyecto
En el caso de Taras, la obra incluye la rotonda a nivel que permite el acceso a San Nicolás de Cartago y que fue habilitada en diciembre. En la parte superior se dispone de tres carriles por sentido, para que los vehículos que circulan desde la carretera Florencio del Castillo hacia Cartago o viceversa, circulen sin detenerse (esa obra está en servicio desde noviembre del año pasado).
En la Lima, el primer nivel corresponde al paso inferior o túnel hacia El Guarco, el segundo nivel contempla dos rotondas para los accesos a la zona franca y sectores aledaños y los dos viaductos del nivel superior para viajar de Cartago a San José y viceversa.
El proyecto además incluyó la intervención de los 2,8 kilómetros que unen ambos cruces y el paso de dos sobre la avenida 23 donde también hay una rotonda.
Esta obra, encargada al consorcio H Solís-Estrella, tenía un costo de $58 millones, pero su costo se encareció en más de $20 millones debido a los atrasos.
