Fabrice Le Lous. 20 julio

Elaborar un currículo adecuado, que las empresas tomarán en serio y que no será desechado al minuto, tiene su ciencia; no es sencillo. Tampoco es fácil prepararse de manera óptima para una entrevista laboral o para ir a una feria de empleo.

En esta tercera entrega de Soluciones LN al desempleo, entrevistamos a quienes reciben los candidatos: a los especialistas en reclutamiento de talentos; para ver a través de sus ojos y saber qué buscan en la hoja de vida, qué esperan de las entrevistas y qué consejos pueden dar a las personas que buscan empleo.

Pasos para elaborar el CV ideal

El currículo (que proviene de currículum vitae -CV- y cuya etimología significa “recorrer de la vida”) es el primer dato informativo que tiene la empresa y su equipo de reclutamiento sobre un candidato. Es una extensión de la persona, una carta de presentación detallada.

Los equipos de reclutamiento reciben CV a través de páginas web de las empresas, páginas de aplicación a trabajos como elempleo.com, ferias laborales u otras vías. Cuando hay vacantes disponibles, los CV interesantes son los que ameritan una llamada. Estos son consejos para elaborar el mejor currículo:

¿Qué formato debe tener?

Uno sencillo. Lo importante es que se pueda descargar fácil y leer fácil. Los formatos Word, Google Docs o PDF son ideales porque incluso pueden leerse en celulares, lo que hace sencillo compartirlos.

No hay que enviar el CV en el correo electrónico como mensaje, sino un documento adjunto.

¿Qué información debo meter en ellos?

No existe una clase de CV perfecto para todos los trabajos y perfiles del candidato, pero un orden recomendado de la información puede ser el siguiente:

--Datos personales (nombre completo, edad, nacionalidad), perfil profesional y contacto actual (el teléfono y el correo que usamos todos los días).

--Experiencia laboral de lo más reciente hacia atrás (el reclutador no tiene por qué adivinar ni suponer. La precisión y veracidad de esta parte dice mucho del candidato, desde cómo se expresa hasta cuánta importancia le da a su experiencia. Si trabajamos en un call center, por ejemplo, hay que anotar qué hacíamos allí exactamente, qué tipo de llamadas recibíamos, en qué idioma trabajábamos, a quién dábamos soporte. Si trabajamos en otra empresa, cuándo entramos exactamente, cuándo obtuvimos la promoción de puesto, en qué cambió nuestro trabajo, etc.)

--Formación académica (colegio, universidad, posgrados, maestrías, doctorados)

--Cursos complementarios (talleres, seminarios, cursos profesionales, etc.)

--Certificaciones

--Conocimiento de idiomas

--Otros datos que hagan que uno destaque sobre otros candidatos

Los datos de habilidades blandas como proactividad, liderazgo, trabajo en equipo o trabajo bajo presión, son datos subjetivos que el reclutador, la mayoría de las veces, no puede comprobar leyendo el CV. Esta información puede omitirse en la hoja de vida a menos que haya formas clara de comprobarla, pero de todos modos la experiencia laboral en determinados puestos y el nivel de detalle en estos, es la mejor presentación para este tipo de habilidades.

Datos personales como estado civil, hijos, domicilio o foto son innecesarios.

¿Qué tan largo debe ser el CV?

Se recomienda al menos 2 páginas con toda la información, más anexos como cartas de recomendación, títulos académicos, hipervínculos a muestras de trabajo nuestras presentes en internet (cuando sea posible).

Para un ejecutivo de amplia experiencia, se recomienda de 3 a 4 páginas de extensión.

¿Cómo es un mal CV?

Lo que hay que evitar a toda costa:

--Desorden en la presentación. No queremos comenzar la relación laboral con el pie izquierdo. Desorden en el CV dice que la persona no es capaz de ordenar ni siquiera su carta de presentación.

--Errores ortográficos o de redacción, errores en nombres de empresas o instituciones académicas (hay que darlo a revisar por alguien con buen manejo del idioma si es necesario).

--Información irreal. Nunca pongamos mentiras en nuestro CV. No inventemos puestos ni experiencias ni grados académicos que no tenemos. Es fácil de comprobar lo real y lo falso para un reclutador experto.

(Video) ¿Cómo elaborrar un currículum perfecto?

Cómo prepararse para una entrevista laboral

Este paso es fundamental para obtener un empleo. Una entrevista laboral, sea telefónica o presencial, quiere decir que existe un interés de la empresa en el candidato, la mayoría de las veces después de ver el CV. La entrevista la puede hacer un reclutador experto o un posible futuro jefe (o ambos).

Apariencia física

Eugenio del Solar, gerente de Consultoría de Deloitte Costa Rica (auditorías, consultorías, consejos financieros y servicios afines), recuerda que la reforma procesal laboral de julio de 2017 pretendió eliminar o mitigar la discriminación en los ambientes de trabajo por temas de apariencia física, edad, lugar de residencia, género, estado civil, afiliación política y otros, pero lo cierto es que sí se deberían cuidar aspectos a la hora de atender una entrevista laboral presencial.

Damaris Sánchez, directora de Recursos Humanos de la firma de servicios profesionales PricewaterhouseCoopers Costa Rica (PwC), y Ana Paula de Gennaro, especialista en reclutamiento de talentos para National Instruments (desarrolladora y distribuidora de software y hardware; con cientos de ingenieros en Costa Rica), indican que la apariencia sí se toma en cuenta por los reclutadores.

“No debe haber discriminación, pero sí es importante”, explica de Gennaro. “Si vas a buscar trabajo queremos ver que te preparase para la ocasión, que nos estás presentando tu mejor imagen. Ropa sucia, mal olor, cabello despeinado, demasiado maquillaje; son detalles que nos hace saber si hiciste o no algún esfuerzo”.

“Es muy importante la apariencia. Sobre todo con respecto a la pulcritud y el aseo general”, añade Sánchez.

De Gennaro recomienda este tipo de vestimenta:

Hombres: pantalón de vestir, camisa manga larga o camisa tipo polo, no hace falta ir de traje completo ni usar blazer; sí llevar zapatos adecuados, de trabajo. No enseñar mucha piel.

Mujeres: pantalón de vestir, vestido, falda que no sea muy corta, zapatos planos o de tacón, alguna camisa que no llame la atención, que no sea muy transparente ni muy escotada. No enseñar mucha piel.

Eso sí: el código de vestir depende también de la empresa. Si el centro laboral es muy formal, hay que alistarse acorde. Igual no es tan formal.

Es muy importante ir cómodo a la entrevista laboral. Si usamos ropa demasiado tallada o que nos hace sentir mal, esto se notará a la hora de responder. Y más cuando tenemos a entrevistadores expertos al frente.

Preparación para las preguntas cruciales

Sea por teléfono o presencial, un reclutador está trabajando. Es su campo de pericia y sabe obtener la información que busca.

Damaris Sánchez, de PwC, recomienda al candidato que “haga su tarea”. Que investigue lo más que pueda sobre la empresa, su historia, productos o servicios, alcance geográfico, valores, etc.

“Esto hace que la persona se sienta más tranquila cuando va a asistir a la entrevista. También es recomendable acostarse temprano la noche anterior, dormir bien, llegar con al menos 15 minutos de anticipación a la hora de su entrevista, estar muy seguro de la dirección y tiempo que le tomará desplazarse hasta el lugar. Todo esto colabora para que la persona se sienta tranquila y bien preparada para hacer el mejor papel durante la entrevista”, detalla Sánchez.

Una técnica muy utilizada en el país para conocer habilidades blandas de los candidatos, es la entrevista por competencias. Esta puede durar entre 30 minutos y una hora. Algunas preguntas que se hacen aquí es que el entrevistado detalle experiencias laborales que haya vivido donde resaltan cualidades específicas. Por ejemplo liderazgo:

“¿Cuénteme de alguna vez en la que haya exhibido liderazgo en un trabajo pasado?”

La respuesta dará esta información al reclutador:

--Habilidad de escuchar de la persona.

--Qué representa para la persona la palabra “liderazgo”.

--Cuán bien expresa sus ideas la persona.

--Cuán sincera o deshonesta es la persona.

Ana Paula de Gennaro, de National Instruments, indica que si el candidato cuenta un ejemplo específico de forma natural, con detalles precisos y mucha descripción, esto quiere decir que está diciendo la verdad. En cambio, si divaga, es impreciso o dura mucho en responder, esto es señal de probable mentira o hipótesis de cómo podría ser una experiencia de esas.

“La entrevista por competencias tiene una misión predictiva y se enfoca en explorar comportamientos, de experiencias pasadas de las personas, que puedan ser reproducidas o aplicables en un ambiente de trabajo o nueva posición, mientras que la entrevista tradicional se enfoca más en la experiencia pura y no en la evaluación de los comportamientos blandos que acompañan la ejecución de una faena”, revela Eugenio del Solar, de Deloitte.

Cabe resaltar que algunas empresas no ahondan demasiado en preguntas abiertas. A veces las empresas hacen entrevistas telefónicas primero de unos 10 o 15 minutos, donde realizan un chequeo de comprobación (como tachar una lista). En ese pequeño espacio pueden saber qué tan bien habla inglés el entrevistado, cuán buenas son sus habilidades de escucha, de expresión, etc.

En la entrevista, el reclutador también comprueba si la persona es adecuada para la cultura organizacional. Esto se llama inglés “Culture fit”. Se trata de preguntas donde se busca que la persona ofrezca respuestas alineadas con algunos valores de la empresa. Por eso es importante averiguar sobre el lugar que nos está entrevistando.

¿Qué no hacer en una entrevista?

Mentir. “La falta de transparencia elimina cualquier candidato de la contienda”, dice Eugenio del Solar.

Llegar tarde. La impuntualidad es grave en la una entrevista laboral por obvias razones. Por eso es importante tener en cuenta cuánto nos tomará llegar al punto de encuentro.

(Video) Lo que tiene que decir (y no decir) en una entrevista de trabajo

¿Qué es exactamente una feria laboral y qué podemos esperar de ellas?

Es muy común el siguiente razonamiento: “Fui a una feria de empleo esta mañana, le di mi CV a 15 empresas y seguro alguna me llamará la otra semana”. Y pues no; una feria laboral no funciona así necesariamente.

Hay que saber que hay ferias laborales más grandes que otras. Esta página de Facebook anuncia, entre otras, ferias que se desarrollan en gimnasios municipales, por ejemplo, para determinados trabajos. Y también hay ferias mucho más grandes que aglomeran a más de 40 empresas y reúnen a más de 3.000 candidatos, como la de Cinde.

Antes de ir a una feria de empleo, es importante tener en cuenta que no siempre hay vacantes.

Algunas empresas asisten a estos eventos para hacer branding o potenciar su marca. Como una marca de automóviles que va a la ExpoMóvil no necesariamente con un objetivo de ventas sino para decir “presente”.

Algunas empresas van también para enriquecer sus bases de datos de CVs, aunque no tengan plazas de momento, pero hay otras compañías que sí tienen plazas vacantes y ofrecen oportunidades reales.

Sin embargo, una feria laboral no es una feria de reclutamiento. Es más la creación de una fuente de candidatos diferente a los que una empresa puede conseguir a través de su sitio web, por ejemplo.

Ana Paula de Gennaro, de National Instruments, revela que a veces las empresas no envían a expertos reclutadores sino a otros representantes de la compañía a las ferias. “Las empresas no tienen capacidad humana, horaria y logística para entrevistar a más de 1.000 personas a como esas personas merecen ser entrevistadas”, dice. Y tiene lógica: se trata de cientos de candidatos en unas cuantas horas.

“Normalmente no hay tiempo para entrevistas formales, pero al menos se puede hacer un filtro preliminar, que puede ser el inicio de una oportunidad laboral”, valora Damaris Sánchez, de PwC.

Por su parte, Eugenio del Solar, de Deloitte, confiesa que su primer empleo lo obtuvo en una feria laboral. Él describe así este tipo de eventos:

“Una feria de empleo es una actividad que las empresas aprovechan para robustecer su marca empleadora y acceder al talento que necesitan para posiciones que pueden ser de necesidad inmediata o futura”.

¿Qué no hacer en una feria de empleo?

--Llevar un CV impreso en mal estado y suelto. El CV hay que darlo bien presentado y en carpeta, limpio. Y también llevarlo siempre en una USB, en formato digital. Estamos en 2019. También es bueno averiguar cómo será la feria, pues los organizadores suelen detallar cómo se recibirá la información.

--Pedir trabajo a empresas de las que no tenemos idea de qué hacen. Ana Paula de

cuenta que en las ferias pasa mucho que los candidatos buscan trabajo sin rumbo cierto, sin tener perfiles claros y saber acerca de las empresas. Es bueno informarse y saber a qué vamos. No especular.