
Roberto Segura Murillo, estudiante de quinto grado de la Escuela España, hizo un llamado al diálogo para resolver las diferencias entre los costarricenses. La manifestación la realizó este 15 de setiembre durante los actos conmemorativos de la Independencia en el Parque Nacional.
“Quiero hacer un llamado muy esecial a todos nosotros para que sigamos construyendo un país donde siempre gane el respeto y nunca la violencia. Aprendamos a resolver nuestras diferencias hablando, escuchando y comprendiendo a los demás...”, expresó el niño.
El estudiante pronunció su mensaje frente a la presidenta de la República, Laura Fernández; el ministro de Educación Pública, Leonardo Sánchez; la presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez.
También estaban en la tarima el alcalde de San José, Diego Miranda; la magistrada vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Damaris Vargas y el magistrado vicepresidente del Tribunal Supremo de Elecciones, Max Esquivel Faerron.
Cuidar la paz
En su intervención, Roberto expuso que la Independencia representa una tarea diaria que se construye mediante el respeto a los demás, el esfuerzo en los estudios y las acciones correctas.
En su ponencia se resaltaron los valores de la democracia, la inclusión y la igualdad de oportunidades como pilares para fortalecer al país.
El estudiante también hizo un llamado a cuidar la paz porque considera que es uno de los regalos más valiosos que Costa Rica ha recibido como nación.
“Que estos 205 años de Independencia nos inspiren a seguir siendo un pueblo libre, unido, solidario y lleno de esperanza, porque el futuro de Costa Rica también está en nuestras manos”, agregó el niño.
Alcalde josefino encara a gobierno
El discurso de Roberto precedió la intervención del alcalde de San José, Diego Miranda, quién le pidió a la presidenta de la República ponerse de acuerdo y trabajar en conjunto.
Durante su discurso, Miranda además lanzó un fuerte mensaje sobre la gestión de los jerarcas de la presidenta Fernández.
“Yo la insto a que revise a quiénes reclutan algunos de sus ministros y quiénes son lacayos que operan entre las sombras para provocar disputas innecesarias. Es como la parábola del trigo y la cizaña: uno decide de quién se rodea y con esos que lo rodean, se siembra el trigo o la cizaña”, dijo Miranda.

En su discurso, Miranda, entre otras cosas, enlistó una serie de proyectos que requieren de la intervención del Ejecutivo y le pidió a Fernández “trabajar en conjunto” para atenderlos.
En una breve referencia a lo que había expresado Miranda, la mandataria se limitó a manifestar en su discurso: “No comparto lo que dijo porque está lleno de desconocimiento”.
Concluida la ceremonia oficial, la presidenta salió rápidamente por la parte trasera de la tarima y abordó un vehículo en el costado sur del parque, sin brindar declaraciones a la prensa.
Miranda aseguró que intentó entregarle una carta con una serie de peticiones, pero según indicó, la mandataria lo ignoró. El documento fue luego entregado a un integrante del equipo de Fernández.
