
El Vaticano cerró el proceso de beatificación de monseñor Jorge Novak, exobispo de Quilmes, Argentina, tras detectar que no se realizó un procedimiento canónico ante la conducta de un sacerdote de su diócesis. La decisión no incluyó un juicio moral sobre su vida.
El dictamen lo firmó el cardenal Marcelo Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos. La resolución se comunicó al obispo de Quilmes, Carlos José Tissera, y al superior provincial de la Sociedad del Verbo Divino, Jerzy Faliszek. Ambos impulsaron la causa desde diciembre de 2017.
La Santa Sede indicó que el cierre se dio sin valoración sobre las virtudes o la acción pastoral de Novak. Tampoco detalló el caso que originó la medida. No se divulgó información sobre el sacerdote involucrado.
La decisión implicó el retiro del nihil obstat, requisito clave para avanzar en procesos de santidad. Sin ese aval, la investigación sobre la vida del candidato no puede continuar.
El expediente quedó formalmente cerrado en Roma. Una eventual reapertura requerirá una nueva autorización del Vaticano.
Este tipo de interrupción no es habitual en causas de beatificación. La medida generó sorpresa en la diócesis de Quilmes y en la congregación religiosa vinculada al obispo.
Un caso reciente muestra una diferencia. En 2022, la diócesis alemana de Tréveris suspendió el proceso del padre José Kentenich. En ese expediente, el nihil obstat sigue vigente. La causa permanece paralizada, no cerrada.
En ambos casos, los involucrados mantienen el título de siervos de Dios, etapa previa a la beatificación.
El obispado de Quilmes y la Sociedad del Verbo Divino comunicaron la decisión con pesar. Señalaron que mantienen la confianza en que Novak alcance la vida eterna, aunque no sea proclamado santo de forma oficial.
Trayectoria marcada por austeridad y derechos humanos
Jorge Novak nació en 1928 en San Miguel Arcángel, en la provincia de Buenos Aires. Ingresó a la Congregación del Verbo Divino. Se ordenó sacerdote en 1954.
Fue el primer obispo de Quilmes desde agosto de 1976. Ocupó el cargo hasta el 9 de julio de 2001. Murió a los 73 años por una afección estomacal asociada a un tumor.
Cursó estudios en la Universidad Gregoriana de Roma. También ejerció como rector de seminario y superior provincial de su congregación. Presidió la Conferencia Argentina de Religiosos.
Se le reconoció por su compromiso con los sectores vulnerables y su estilo de vida austero. Participó en la fundación del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.
Durante la dictadura militar, denunció violaciones a la dignidad humana junto a otros obispos. También cuestionó el papel de la jerarquía eclesiástica en ese periodo.
Diversas voces dentro de la Iglesia señalaron que Novak condenó toda forma de violencia. En enero de 1989 rechazó el ataque al cuartel de La Tablada. Promovió la paz como eje de su mensaje pastoral.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
