Caracas, Venezuela. -- Fuertes explosiones y ruidos similares a los de aviones sobrevolando la zona se produjeron alrededor de las 2:00 a.m. locales (1:00 a.m. hora de Costa Rica) de este sábado en Caracas, constataron periodistas de la AFP en la capital venezolana.
Los estallidos se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, que ha desplegado una flota de buques de combate en el Caribe, mencionara la posibilidad de ataques sobre el territorio de Venezuela y afirmara que los días en el poder del mandatario Maduro “están contados”.
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— Zair Mundaray (@MundarayZair) January 3, 2026
El gobierno venezolano no respondió aún al pedido de la AFP de información sobre la situación.
Imágenes sin verificar compartidas en redes sociales muestran grandes incendios con columnas de humo, aunque sin elementos para ubicar con exactitud el lugar preciso de los estallidos, que parecen producirse en el sur y el este de la ciudad.
A las 02:38 a.m., (hora local), una nueva explosión se sintió en la capital, al tiempo que seguía el sobrevuelo de aeronaves.
“Estaba dormida y me despierta mi novia y me dice que están bombardeando. No veo las explosiones, pero escucho los aviones”, cuenta a la AFP Francis Peña, comunicadora de 29 años que vive en el este de Caracas.
“Escuché explosiones desde las dos de la mañana. Hay pausas y vuelven. Ahora mismo sigo escuchando”, dijo una pensionada de 67 años que pidió anonimato. “Las ventanas retumbaron, me escondí en un cuarto sin ventanas”, cuenta la mujer que vive en un barrio aledaño a Fuerte Tiuna, el mayor complejo militar de Caracas.
También cercano a Fuerte Tiuna, Emmanuel Parabavis, 29 años de edad, residente de El Valle, cuenta que “está sonando como una ametralladora, como en defensa contra los bombarderos”. “Se escuchan muchas detonaciones y disparos, nos imaginamos (...) contra los aviones que están sobrevolando por aquí”.
Por su parte, reporteros de The New York Times publicaron que testigos reportaron humo saliendo de importantes instalaciones militares de Caracas, incluyendo la base aérea La Carlota y la base militar Fuerte Tiuna.
“Integridad territorial”
En la cercana ciudad costera de La Guaira (norte), apenas separada de la capital por una montaña que enmarca el valle de Caracas, también se registraron explosiones cerca de las 02H00 locales. Videos a los que tuvo acceso la AFP muestran columnas de humo grises y naranja en la línea costera.
Trump afirmó el lunes que Estados Unidos había destruido una zona de atraque utilizada por embarcaciones acusadas de participar en el narcotráfico en Venezuela, lo que sería el primer ataque terrestre estadounidense en suelo venezolano.
Maduro, por su parte, se mostró confiado en una entrevista difundida el jueves. “El sistema defensivo nacional ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país y el uso y disfrute de todos nuestros territorios”, dijo el mandatario.
Trump acusa a Maduro de estar al frente de una amplia red de narcotráfico, señalamiento que Caracas niega al alegar que Washington quiere derrocarlo para apoderarse de las reservas de petróleo del país, las más grandes del planeta.
Violaciones de derechos humanos del régimen de Maduro
Diversos informes de la ONU y organismos de derechos humanos coinciden en que las autoridades venezolanas, bajo el mando de Maduro, han incurrido en patrones sistemáticos de violaciones graves contra derechos humanos como detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales. Según la Misión Internacional Independiente de la ONU, estos abusos —especialmente cometidos durante protestas y procesos electorales desde 2014— constituyen crímenes de lesa humanidad y responden a una política deliberada de represión para mantener el control político.
Ante estos señalamientos, la Corte Penal Internacional mantiene abierto un proceso formal contra Venezuela por la presunta comisión de crímenes de lesa humanidad, en el que se investigan responsabilidades en altos niveles del gobierno. Hasta la fecha, tanto la ONU como organizaciones independientes han advertido que los mecanismos de justicia interna han sido insuficientes y que las víctimas aún esperan respuestas y reparaciones adecuadas.

