
Caracas, Venezuela. “¡Queremos irnos para nuestras casas!”: familiares de presos políticos acampados por días frente a cárceles de Venezuela exigieron el sábado celeridad en la liberación de los centenares de beneficiados por la amnistía.
La fiscalía pidió a los tribunales otorgar el beneficio a 379 personas, informó la víspera el diputado Jorge Arreaza, que encabezó la redacción de la ley de amnistía promulgada el jueves.
El instrumento se enmarca en lo que la presidenta encargada Delcy Rodríguez definió como el paso hacia “una Venezuela más democrática, más justa, más libre”.
Rodríguez asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro en una incursión militar estadounidense. La amnistía es un proyecto que impulsó en medio de la presión que enfrenta desde Washington, con el que normaliza relaciones diplomáticas y cedió control del petróleo.
La ley, no obstante, recibió críticas desde organizaciones de derechos humanos que la tacharon de insuficiente y excluyente.

“¡Todos son inocentes!”
Arreaza dijo que los beneficiados “deben ser excarcelados (...) entre la noche de hoy (viernes) y la mañana de mañana (sábado)”.
“Esperemos que sea verdad”, dijo a la AFP Génesis Rojas a las afueras de unos calabozos de la Policía Nacional en Caracas conocidos como Zona 7.
Hasta ahora los familiares no reportaron liberaciones.
Acampan frente a los centros de reclusión desde hace más de mes y medio, cuando Rodríguez anunció un primer proceso de excarcelaciones con libertad condicional. Benefició a 448 presos, según la ONG Foro Penal, que estima que quedan aún unos 650 tras las rejas.
“¡Queremos irnos a nuestras casas, queremos irnos a nuestros hogares!”, gritaba un grupo el sábado de madrugada frente a Zona 7. “¡¿Hasta cuándo tanto abuso de poder? Libérenlos, todos son inocentes!”.
Una hilera de policías con escudos antimotín bloqueaba el paso.
“El perdón nos lo tienen que pedir ellos a nosotros que nos han secuestrado, que nos han robado, que han violado todos nuestros derechos humanos, ya basta de tanto abuso, de tanta tortura allá adentro y acá afuera”, expresó por su parte Yessy Orozco, que tiene a su padre preso en Zona 7.
“Seguimos a la espera”
El sábado fue día de visita en Zona 7. “Mi esposo está bien, me lo iban a afeitar ahorita, gracias a Dios que lo vi bien”, dijo una mujer que prefirió proteger su identidad. “Se ha calmado bastante porque él es muy nervioso. Seguimos a la espera, ojalá no sea una burla lo que dijo Arreaza”.
Un grupo de 10 mujeres hizo una huelga de hambre que superó los cinco días y que mantuvo una sola persona. Permanece en Zona 7 en un colchón. “En recuperación. Sin respuestas”, se lee en un cartel. No declara a la prensa porque “aún se siente mal”.
En los alrededores de la cárcel El Rodeo I, a las afueras de Caracas, los familiares temen que los presos hayan llamado a una huelga de hambre por las excepciones de la ley.
Este penal tiene unos 120 detenidos, según Foro Penal. Muchos fueron vinculados a casos militares que están excluidos de la amnistía.
Las autoridades hasta ahora no autorizaron la visita sin dar explicación.
“Los custodios siempre dicen que buscarán información y nos darán respuesta, pero (...) lo más probable es que no nos den información”, indicó María Carolina Serino, de 57 años. Terminó por irse.
Muchos esperan que una comisión especial parlamentaria que analizará casos no amparados por la amnistía los beneficie.
