
Bogotá, Colombia. Aunque el Departamento de Estado apostó inicialmente por mantener la postura tradicional de no intervenir abiertamente en los procesos electorales de otros países, el presidente Donald Trump rompió de nuevo con ese libreto la noche de este martes al ofrecer su respaldo decidido al candidato Abelardo de la Espriella para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, el próximo 21 de junio.
A través de su cuenta en la red social Truth Social, Trump se regó en elogios sobre De la Espriella y dijo que su victoria sería clave para el futuro de las relaciones entre ambos países.
“Una intervención de este tipo por parte de un presidente estadounidense es inapropiada, porque los colombianos deben escoger a sus líderes sin influencia externa”
“Como presidente, Abelardo tendría un enorme éxito liderando a Colombia para hacer crecer la economía, crear empleos, promover el comercio, detener la inmigración ilegal, combatir el crimen y las drogas y restablecer la LEY Y EL ORDEN. Abelardo se enfrentará a un marxista radical de izquierda en la segunda vuelta del próximo 21 de junio. El resultado de esta elección es muy importante para el futuro de Colombia y para su relación con Estados Unidos. Por sus extraordinarios logros a lo largo de su vida y por el apoyo político que me ha brindado personalmente, es para mí un honor otorgarle mi respaldo total y absoluto”, escribió el mandatario estadounidense.
Las palabras de Trump contrastaron con el tono empleado por el Departamento de Estado estadounidense este lunes, cuando aseguró que la decisión sobre quién debe gobernar Colombia corresponde exclusivamente a los colombianos y que EE. UU. respaldaba plenamente su derecho a elegir libremente a sus gobernantes.
¿Le incumplió Trump a Petro?
Como se esperaba, el presidente Gustavo Petro calificó las palabras del mandatario republicano de una intromisión indebida en las elecciones y pidió a los colombianos que se unieran para rechazarla.
“Cuando un país interviene en las decisiones de otro país, muere la libertad. Invito a toda Colombia a votar en plena libertad y no volvernos ni esclavos ni colonia de nadie”, escribió Petro en sus redes sociales.
Petro aseguró, además, que Trump incumplió la promesa que, según él, le hizo durante la reunión en la Casa Blanca de no inmiscuirse en el proceso electoral colombiano.

Donald Trump y su intervención en elecciones de otros países
Aunque no hay duda de que el apoyo del mandatario estadounidense a un candidato afín a sus políticas rompe con las normas clásicas de la diplomacia, muchos ya habían anticipado esa posibilidad.
En gran parte porque, si algo ha demostrado Trump en la Casa Blanca, es que no se siente constreñido por este tipo de protocolos. De hecho, lo raro habría sido que se mantuviera al margen.
A lo largo de este segundo periodo en la Oficina Oval, Trump ha brindado respaldo a candidatos ideológicamente afines en distintos rincones del mundo, incluidos varios países de América Latina.
De hecho, el ejemplo más cercano al caso colombiano ocurrió precisamente en Honduras.
En noviembre del año pasado, a pocos días de las elecciones presidenciales de ese país, Trump decidió involucrarse abiertamente en la campaña. A través de sus redes sociales pidió explícitamente votar por el candidato conservador Nasry Tito Asfura, a quien presentó como un defensor de la democracia y un aliado confiable de EE.UU.
Al mismo tiempo atacó a sus principales rivales políticos, a quienes acusó de acercar a Honduras a los modelos de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
Pero, fue más allá.
“Podría tener un efecto búmeran si el respaldo de Trump termina por motivar a los votantes de Cepeda. Pero no es la primera vez que Trump opina sobre una elección en otro país”
Trump advirtió que si Asfura no ganaba las elecciones, Washington podría reconsiderar parte de la ayuda financiera y la cooperación que mantiene con Honduras.
En otras palabras, vinculó públicamente la relación bilateral entre Estados Unidos y un país extranjero con el resultado de una elección nacional, algo extraordinariamente inusual para un presidente estadounidense.
Finalmente, Asfura ganó la presidencia y tanto la Casa Blanca como el secretario de Estado, Marco Rubio, celebraron el resultado y expresaron su disposición a trabajar estrechamente con el nuevo gobierno hondureño.
Pero el caso de Honduras no fue un hecho aislado.
En Argentina, por ejemplo, Trump también intervino indirectamente a favor de uno de sus principales aliados internacionales. En vísperas de las elecciones legislativas del año pasado, cuando el presidente Javier Milei enfrentaba una contienda clave para consolidar su mayoría en el Congreso, la administración estadounidense respaldó un paquete de apoyo financiero internacional por un monto cercano a $20.000 millones, destinado a estabilizar la economía argentina.
Aunque Washington defendió la medida por razones económicas, críticos de la decisión sostuvieron que el anuncio terminó fortaleciendo políticamente a Milei en un momento especialmente delicado de la campaña. El propio Trump, tras la victoria electoral del mandatario argentino, llegó a afirmar que EE.UU. había contribuido de manera importante a ese resultado.
Y la lista también incluye Europa.
A estas alturas de una campaña tan polarizada, parece poco probable que sus comentarios cambien el sentido del voto
A comienzos de este año, Trump volvió a ofrecer su respaldo irrestricto al primer ministro húngaro Viktor Orbán, uno de los líderes conservadores más cercanos a su movimiento político, quien buscaba la reelección.
Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en Honduras y Argentina, el apoyo de Trump no resultó suficiente. Tras 16 años consecutivos en el poder, Orbán terminó siendo derrotado en las urnas por una coalición opositora, que, si bien es de centro derecha, se alineó con Europa y en oposición a Trump.
Así perciben el espaldarazo de Trump a De la Espriella en EE. UU.
Más allá de la controversia que generaron sus declaraciones, algunos observadores creen que el verdadero impacto del respaldo de Trump no necesariamente se verá en las urnas sino después de las elecciones.
Kevin Whitaker, exembajador de Estados Unidos en Colombia, sostiene que, si bien la intervención estuvo fuera de lugar, probablemente no alterará el comportamiento de los votantes.
“Mi primera reacción fue que es una intervención inapropiada, porque los colombianos deben escoger a sus líderes sin influencia externa. Además, podría tener un efecto búmeran si el respaldo de Trump termina por motivar a los votantes de Cepeda. Pero no es la primera vez que Trump opina sobre una elección en otro país”, afirma el exembajador.

Sin embargo, matiza que “a estas alturas de una campaña tan polarizada, parece poco probable que cambien el sentido del voto“.
Para Whitaker, si De la Espriella resulta elegido, el apoyo que Trump ha expresado ahora a su candidatura genera la expectativa de que Estados Unidos lo respaldará al enfrentar los profundos desafíos fiscales y de seguridad que enfrenta el país.
Algo parecido, señala el exembajador, a lo que ocurrió con Milei.
Además del respaldo político de la Casa Blanca, Washington utilizó su influencia ante organismos multilaterales para facilitar el apoyo financiero y podría desempeñar un papel determinante en áreas sensibles para Colombia, desde el acceso a nuevos créditos internacionales hasta la cooperación en materia de seguridad y en la lucha contra el narcotráfico, dadas las grandes capacidades del Comando Sur.
Por su parte, Juan Cruz, ex asesor de seguridad nacional durante la primera administración Trump y hoy con el centro de pensamiento CSIS, destaca que el anuncio no sorprende.
“El respaldo del presidente Trump a Abelardo de la Espriella no debería sorprender a nadie. Con el combate contra los carteles de la droga y las organizaciones terroristas extranjeras convertido en una prioridad para todo el hemisferio, es indispensable que Colombia esté plenamente alineada con los objetivos de Estados Unidos, algo que no hemos tenido hasta ahora. De la Espriella es claramente uno de los candidatos mejor posicionados para convertirse en un socio clave de la iniciativa ‘Escudo de las Américas’ y de la Coalición Hemisférica contra los Carteles impulsada por el presidente Trump”, explicó.
Los riesgos de De la Espriella si se vuelca hacia Trump
Pero ese escenario conlleva riesgos. Una alianza muy estrecha entre de la Espriella y Trump como la que se espera, podría ser costosa si los demócratas ganan las elecciones legislativas de noviembre próximo y salen del poder las figuras republicanas que hoy respaldan esa visión.
Asimismo, Trump y el nuevo mandatario que elijan los colombianos solo coincidirán en el poder durante dos años. Es decir, si en 2028 hay un cambio de bando en la Casa Blanca, los preferidos de hoy podrían pasar a ser los relegados del futuro.
