AFP. 24 enero
La propaganda política está muy presente en el barrio San Juan de Miraflores, en Lima.
La propaganda política está muy presente en el barrio San Juan de Miraflores, en Lima.

Lima. Perú celebrará este domingo las primeras elecciones legislativas anticipadas de su historia, con las que el presidente Martín Vizcarra, quien disolvió el Congreso en setiembre, espera poner fin al control absoluto que la mayoría opositora fujimorista ejercía en el Parlamento desde el 2016.

Los sondeos de intención de voto registraron que el partido Fuerza Popular (derecha populista) de Keiko Fujimori, hija del encarcelado expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), perderá decenas de bancas ganadas con respecto al 2016, cuando ganó 73 de un total de 130.

El control del Congreso le permitió a Fuerza Popular maniatar al entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski hasta forzarlo a renunciar en el 2018.

“El ganador de la elección va a ser Martín Vizcarra, porque habrá logrado cambiar el Congreso hostil de los últimos años y alterar la correlación de fuerzas existente en el anterior parlamento”, dijo el analista político Augusto Álvarez Rodrich.

Salpicada por el escándalo de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht, Keiko Fujimori estuvo 13 meses en prisión preventiva, lo que ha mermado su popularidad después de que acarició la presidencia de Perú en los comicios del 2011 y 2016.

También está dañada la imagen de su principal aliado, el partido socialdemócrata APRA, cuyo líder Alan García, dos veces presidente de Perú (1985-1990 y 2006-2011), se suicidó en abril pasado cuando iba a ser detenido por ese mismo escándalo.

¿Crisis política atrás?

Los comicios servirán para cerrar una crisis política marcada por recurrentes choques entre el Ejecutivo y el Poder Legislativo, que llevaron a Vizcarra a cerrar el Congreso unicameral y convocar a nuevos comicios parlamentarios el 30 de setiembre anterior.

La oposición reaccionó denunciando un "golpe de Estado" y juramentó a la vicepresidenta Mercedes Aráoz como "presidenta encargada", pero renunció al día siguiente.

Además, la oposición recurrió al Tribunal Constitucional, pero este validó la disolución al dictaminar que Vizcarra se había ajustado a los preceptos de la Carta Magna.

A pesar de la alta tensión, el cierre del Congreso no generó protestas en las calles, en medio de un clima tenso en la región, porque el 90% de los peruanos apoyó la disolución, según las encuestas.

Los sondeos proyectan un Parlamento fragmentado, en el cual ninguna bancada podrá manejar a su antojo, lo que hace prever alianzas de partidos centristas, que figuran con mayor intención de voto.

La ironía es que pese a que Vizcarra “no tendrá bancada (propia), logrará una relación más llevadera con los partidos de centro que logren mayoría en el nuevo Congreso”, destacó Álvarez.

Vizcarra, quien no tiene partido, necesita apoyo legislativo para sus reformas contra la corrupción, uno de los males de Perú, donde cuatro expresidentes quedaron envueltos en el caso Odebrecht.

“Si el Congreso está manejado por las bancadas (moderadas) de Acción Popular, Partido Morado, Alianza para el Progreso y Somos Perú, Vizcarra no tendrá el nivel de oposición (obstruccionista) que caracterizó su relación con el ‘fujiaprismo’”, indicóÁlvarez.

La izquierda volvió a dividirse, lo que merma sus opciones de elevar su minoritaria representación.

Diputados por 16 meses

En estas elecciones a una sola vuelta serán elegidos 130 parlamentarios por apenas 16 meses, hasta completar el 28 de julio del 2021 los cinco años del Congreso elegido en el 2016. Ese día también culmina el periodo de Vizcarra, quien era vicepresidente de Kuzcynski.

En medio del desprestigio de los políticos, la campaña ha estado marcada por la apatía y un tercio de los peruanos sigue indeciso o votará en blanco.

“La competencia es por llenar un vacío. La caída del establishment y la pérdida de dominio del fujimorismo ha significado una tabula rasa en la política peruana”, comentó el analista Carlos Meléndez.

Los candidatos al Congreso buscan conquistar el voto de los pobladores de poblados pobres como Villa María del Triunfo, en los alrededores de Lima.
Los candidatos al Congreso buscan conquistar el voto de los pobladores de poblados pobres como Villa María del Triunfo, en los alrededores de Lima.

Unos 25 millones de peruanos están habilitados para votar, lo que es obligatorio en el país. Quienes no acuden a las urnas deben pagar una multa equivalente a $25.

Veintiún partidos en liza llevan 2.331 candidatos en total, casi todos desconocidos para la ciudadanía, entre los que figura por primera vez una indígena transexual, Gahela Cari.

Solo 16 de los cesados parlamentarios busca la reelección.

Será la primera vez en dos siglos que Perú realiza comicios legislativos únicamente, pues siempre habían coincidido con los presidenciales.

Pese a los líos de Keiko Fujimori, su partido Fuerza Popular podría ser el segundo más votado, detrás del centrista Acción Popular, según sondeos.

“El fujimorismo es duro de matar”, advirtió Meléndez, quien descarta que el movimiento fundado hace tres décadas por el presidente de ancestros japoneses desaparezca del mapa electoral.

“El fujimorismo puede tener una bancada de hasta 25 congresistas; será una fuerza relevante”, señaló Augusto Álvarez.

La Unión Europea y la Organización de los Estados Americanos (OEA) tendrán observadores en los comicios.

Las siguientes elecciones generales serán en abril del 2021, sin posibilidad de reelección de Vizcarra ni de los parlamentarios que sean elegidos este domingo.