AFP. 24 enero
Matteo Salvini of the League speaks to supporters during a campaign event in Bibbiano, Emilia-Romagna, Italy, as Northern League Senator Lucia Borgonzoni listens on Thursday, Jan. 23, 2020. (Stefano Cavicchi/LaPresse via AP)
Matteo Salvini of the League speaks to supporters during a campaign event in Bibbiano, Emilia-Romagna, Italy, as Northern League Senator Lucia Borgonzoni listens on Thursday, Jan. 23, 2020. (Stefano Cavicchi/LaPresse via AP)

Roma. La frágil coalición en el poder en Italia se prepara el domingo para unas elecciones regionales cruciales, que podrían desatar un terremoto político que allane el camino para el retorno al poder del ultraderechista líder de la Liga, Matteo Salvini.

La próspera región de Emilia Romaña, en el norte de la península, gobernada desde la caída del fascismo por la izquierda, orgullo de todo el país por su modelo económico y buen vivir, podría pasar por primera vez a la ultraderecha nacionalista y xenófoba.

Según las últimas encuestas que pueden ser divulgadas, la candidata de la Liga, la senadora Lucia Borgonzoni, y su rival, el presidente saliente de la región, Stefano Bonaccini, miembro del Partido Democrático (centro izquierda), técnicamente están empatados.

Una victoria el domingo de la Liga serviría a Salvini para deslegitimar la alianza pactada para gobernar el país en setiembre pasado entre el PD y la formación antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E).

Para muchos editorialistas y politólogos, estas elecciones regionales se han convertido en un “referendo” a favor o contra de Salvini y a favor o contra del gobierno de coalición al poder.

“El resultado marcará el futuro político de Italia y tendrá mucho peso para Europa”, explicó el politólogo Aldo Garzia.

“Se trata de un test para la coalición que gobierna, que ya tiene dificultades”, comentó -por su parte- el economista Florian Hense, del banco Berenberg.

Para muchos, una victoria de la Liga dejaría a los antisistema y al PD sin credibilidad para representar a la tercera economía de la zona euro.

“La verdad es que el que gane en Emilia Romaña se toma el país”, consideró Giovanni Floris, conductor de Di Martedi, uno de los programas televisivos políticos más populares.

Pese a ello, el primer ministro Giuseppe Conte, cercano al M5E, descarta la posibilidad de una crisis de gobierno e insiste de que se trata de comicios locales sin repercusiones a nivel nacional.

Salvini amenaza

Paralelamente Salvini no deja de amenazar: “El lunes vamos a pedir elecciones anticipadas”, clamó.

Para muchos analistas, en estas elecciones está en juego también el futuro del movimiento antisistema, que si bien cuenta aún con la mayoría en el Parlamento, en dos años ha sufrido una serie de descalabros electorales, abandono de militantes y propios parlamentarios además de descenso en picada en los sondeos.

“No se sabe por quién votarán los miles de simpatizantes del M5E, ni la dirección que tomarán. Es un voto libre”, reconoció Garzia, quien por 30 años cubrió el Parlamento.

“Una derrota en Emilia Romaña podría acelerar su implosión y el gobierno podría perder la mayoría en el Senado por los numerosos desertores. El gobierno tendría dificultades para sobrevivir”, comentó el economista Lorenzo Codogno.

Anticipando la derrota, el líder del M5E, Luigi Di Maio, renunció el miércoles a liderar el partido y prometió una nueva fase para una formación que en menos de 10 años corre el riesgo de desaparecer tras arrasar en el 2018 y llegar al poder.

“La política ha cambiado. Los esquemas usados por décadas para entender a Italia ya no son válidos”, expresó Garzia, quien indicó que el recién nacido movimiento juvenil y espontáneo de las Sardinas, “contra el odio que propaga Salvini”, podría frenar su ascensión.

La segunda región más rica de Italia, con tasas de desempleo entre las más bajas de la península, padece la globalización de los mercados debido a que su economía se basa en numerosas empresas familiares y artesanales, por lo que muchos simpatizan con las ideas nacionalistas de Salvini.

El líder de la Liga está decidido a regresar al poder tras haber desatado una crisis de gobierno el año pasado en plenas vacaciones de agosto, pero sin haber logrado elecciones anticipadas como deseaba.

En caso de victoria de su candidato, anunció su desquite: “Voy a enviar el aviso de expulsión” al primer ministro Conte, a Di Maio y a Nicola Zingaretti, líder del Partido Democrático.

"Fake posters" en Turín invitaban satíricamente a votar contra el líder de la Liga, Matteo Salvini, este viernes 24 de enero del 2020.