Política

El diputado británico David Amess, un conservador euroescéptico con ‘un gran corazón’

Legislador asesinado a puñaladas era un católico ferviente y un partidario acérrimo del ‘brexit’

Londres. El diputado conservador británico David Amess, de 69 años, asesinado a puñaladas este viernes, era un católico ferviente y un partidario acérrimo del brexit, así como un hombre con “un gran corazón”, según sus compañeros del Partido Conservador. Numerosos diputados, de todos los partidos, destacaron su “bondad” tras el anuncio de su muerte, que sacudió Reino Unido.

Amess es el segundo diputado británico asesinado durante los últimos cinco años, tras el homicidio por parte de un neonazi en el 2016 de la diputada laborista Jo Cox, una semana antes del referéndum sobre el Brexit. Los móviles de la agresión de Amess aún son desconocidos. El diputado, que militaba en los tories (conservadores) del primer ministro Boris Johnson y ocupaba un escaño en la cámara baja desde 1983, era un gran partidario del brexit.

Sin embargo, su especialidad parlamentaria fue la defensa del bienestar animal y se caracterizaba por su oposición a la caza de zorros, uno de los pocos representantes conservadores contrarios a esta práctica. “Era una de las personas más amables y dulces de la política”, declaró Johnson en televisión.

Destacó su balance “excepcional” en la Cámara Baja “para ayudar a los más vulnerables, ya fuera a las personas que sufren endometriosis”, un enfermedad crónica que sufren las mujeres y que Amess ayudó a conocer, “adoptando leyes para acabar con la crueldad hacia los animales o haciendo grandes esfuerzos para reducir la precariedad energética”. El ministro de Justicia, Dominic Raab, también elogió su “gran corazón”, en un mensaje en Twitter.

Católico ferviente

Nacido en 1952 en el seno de una familia modesta de la periferia este de Londres, Amess estudió economía y ciencias políticas y trabajó como profesor y consultor antes de dedicarse a la actividad parlamentaria. Su longeva trayectoria como diputado empezó en 1983 cuando fue elegido en la circunscripción de Basildon, a unos 40 kilómetros al este de Londres, pero desde 1997 representó a la circunscripción vecina de Southend West.

Pese a ejercer durante casi 40 años como diputado, nunca tuvo ningún cargo como ministro y su presencia mediática resultaba escasa. “Era muy apreciado por los diputados y el personal (del Parlamento). Durante casi cuatro décadas, se ganó una reputación de hombre amable y generoso”, aseguró en un comunicado la presidenta de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle.

Amess no solo era un católico ferviente, sino que también se oponía al aborto y en el pasado defendió el restablecimiento de la pena de muerte. El arzobispo de York, Stephen Cottrell, destacó la “profunda fe cristiana” del que consideraba “un amigo”.

También apoyaba al movimiento de oposición iraní en el exilio de los Muyahidines del Pueblo, incluso participó en algunos de sus actos. Numerosos parlamentarios destacaron que era un “devoto de su familia” y de su esposa Julia, que trabajaba como su asistenta parlamentaria, con la que tuvieron cinco hijos.