AFP. 15 mayo
El barco petrolero saudí Al-Marzoqah es uno de los cuatro tanqueros dañados en los supuestos 'ataques de sabotaje' en el Golfo el día anterior. Foto: AFP
El barco petrolero saudí Al-Marzoqah es uno de los cuatro tanqueros dañados en los supuestos 'ataques de sabotaje' en el Golfo el día anterior. Foto: AFP

Riad. El Gobierno saudí afirmó este miércoles que los recientes ataques contra navíos e instalaciones petroleras amenazan a Arabia Saudí y también a “la seguridad del abastecimiento” de petróleo y a la “economía mundial”.

Ataques con drones reivindicados por los rebeldes hutíes de Yemen provocaron el cierre de un gran oleoducto el martes en Arabia Saudí.

Esos ataques se produjeron al día siguiente de unos supuestos sabotajes de cuatro buques en aguas del Golfo denunciados por Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.

Sin embargo, la calma prevalecía en los mercados petroleros y la oferta mundial se mantenía estable, indicó la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Es importante “enfrentar a las entidades terroristas que cometen estos actos de sabotaje, en particular las milicias hutíes apoyadas por Irán en Yemen”, afirmó el ministro saudí de Comunicación, Turki Al Shabanah, después de una reunión del gobierno presidida por el rey Salmán.

El Gobierno reiteró la denuncia de los “actos subversivos” contra cuatro navíos civiles -dos petroleros saudíes, uno noruego y un buque emiratí- ocurridos el domingo en el Golfo, cerca de los Emiratos Árabes Unidos, indicó un comunicado.

Se trata de una “amenaza flagrante para la seguridad del tráfico marítimo” y tiene “consecuencias negativas para la paz y la seguridad regional e internacional”, agregó.

Arabia Saudí, principal rival de Irán en Oriente Medio, interviene militarmente en Yemen desde el 2015 junto a los Emiratos en apoyo de las fuerzas gubernamentales en guerra con los rebeldes hutíes, que controlan vastas regiones del oeste y el norte del país, y la capital, Saná.

Emiratos está “comprometido con la distensión” en el golfo Pérsico, declaró su canciller, Anwar Gargash, este miércoles.

“No vamos a precipitarnos” en lanzar acusaciones, manifestó, aunque Gargash recordó que el “comportamiento iraní” es el que “ha llevado a estas difíciles condiciones”.

Ataque a oleoducto

El martes, los hutíes reivindicaron un ataque con drones contra dos estaciones de bombeo en la región de Riad, Arabia Saudí.El ataque provocó un incendio y daños que obligaron a Aramco, la compañía petrolera saudita, a cerrar “temporalmente” el oleoducto que une el este y el oeste del reino wahabita.

La coalición responderá “con dureza”, advirtió el canciller emiratí.

Las autoridades saudíes dijeron que la producción y las exportaciones no se habían visto afectadas, pero el miércoles por la mañana no habían dicho cuándo iba a entrar el oleoducto de nuevo en servicio.

En Yemen, uno de los jefes rebeldes, Mohamed Alí al Huti, declaró el miércoles en Twitter que las reivindicaciones de los insurgentes no son “imposibles”.

Pedimos “el fin del bloqueo” aéreo, marítimo y terrestre impuesto por Arabia Saudí y sus aliados, escribió Al Huti en Twitter.

Expertos estadounidense, franceses, noruegos y saudíes están investigando los “actos de sabotaje” contra cuatro navíos frente a las costa del emirato de Fuyaira, uno de los siete que forman la federación de los Emiratos Árabes Unidos, dijo un responsable emiratí.

Los últimos acontecimientos frente a la costa de los Emiratos y Arabia Saudí hicieron subir la tensión en el Golfo, donde Estados Unidos e Irán están inmersos en una guerra psicológica.

Ante el aumento de la tensión, los ejércitos alemán y holandés anunciaron la suspensión hasta nueva orden de sus operaciones de formación militar en Irak.

Elevando el tono, el ministro de Defensa de Irán, Amir Hatami, previno que Estados Unidos y su aliado Israel sufrirían el “amargo sabor de la derrota”.

“La orgullosa nación del Irán islámico una vez más... superará este período delicado con la cabeza bien alta”, dijo Hatami.