Política

Protestas en Panamá: ¿Qué es lo último que se sabe?

Luego de dos semanas de manifestaciones, el Gobierno y Anadepo lograron un acuerdo que implica la rebaja de $3,25 en el galón de combustible

Ciudad de Panamá. El Gobierno de Panamá anunció el domingo un compromiso con organizaciones sindicales y populares para que liberen completamente las rutas que mantienen bloqueadas en el país, tras alcanzar un acuerdo para rebajar los precios de los combustibles.

El Gobierno y los dirigentes de la Alianza Nacional por los Derechos del Pueblo Organizado (Anadepo) “logran el acuerdo del precio del combustible a $3,25 por galón y al levantamiento de los cierres a nivel nacional”, dijo la presidencia.

“Estos acuerdos son el resultado del consenso y la buena disposición de las partes para mantener la paz social”, agregó. El compromiso firmado, que rige desde este lunes 18 de julio, establece el precio fijo del combustible para las gasolinas de 91 y 95 octanos y del diésel.

“Muchos panameños y panameñas han sufrido con estas paralizaciones”, dijo el vicepresidente panameño, José Gabriel Carrizo, tras la firma del acuerdo. “Este es un enorme esfuerzo del Gobierno”, agregó.

El compromiso fue suscrito en Santiago de Veraguas, una ciudad ubicada 250 kilómetros (km) al noroeste de Ciudad de Panamá, epicentro de las negociaciones. En esta localidad se mantenían los cierres más fuertes, con centenares de camiones bloqueando la carretera Panamericana, que une al país con el continente.

“Todo abierto. El tránsito de carros y equipo pesado en Veraguas está libre”, dijo a la AFP vía telefónica Eduardo Cortés, quien participó de las manifestaciones en la carretera. La propuesta de $3,25 por galón (3,78 litros), resultó mejor que los $3,30 ofrecidos por separado, en otra mesa de negociación aparte, a la comunidad indígena de la Comarca Ngäbe-Buglé, en la provincia de Chiriquí, en el extremo oeste del país.

En Chiriquí se producen la mayoría de los alimentos frescos del país, por lo que el bloqueo en esa zona complicaba el abastecimiento de todo Panamá. El acuerdo también contempla seguir negociando reducciones en la canasta básica y en medicinas. “Esto no ha sido fácil, hemos logrado adelantos con (la reducción del costo de) la canasta básica”, manifestó el dirigente de Anadepo, Luis Sánchez.

“Ya se dio el acuerdo para $3,25 por galón para el combustible, y eso implica que se levantarán los cierres de las calles”, dijo a la AFP el agricultor Juan Morales, vía telefónica desde Capira, una ciudad ubicada a 58 km al oeste de Ciudad de Panamá.

“La huelga sigue por la canasta básica y los medicamentos. Pero los tranques sí se levantan inmediatamente”, añadió. Sin embargo, algunas organizaciones sindicales rechazaron el acuerdo y anunciaron protestas para el lunes en todo el país.

Las manifestaciones ocurrieron en un escenario de creciente inflación, un aumento en el precio del combustible, que llegó a ser de 47%, y una tasa de desempleo en torno al 10%. El Gobierno ofreció inicialmente una rebaja a $3,95 por galón (desde $5,20), pero se rechazó. Las protestas generaron desabastecimiento de gasolina y alimentos, además de pérdidas millonarias, según los gremios empresariales.

Panamá, con 4,2 millones de habitantes, experimenta una de las mayores crisis sociales desde que en 1989 cayó la dictadura militar del general Manuel Antonio Noriega, tras la invasión estadounidense.

Por más de dos semanas el país fue escenario de manifestaciones y cortes de carreteras para exigir al Gobierno de Laurentino Cortizo que baje los precios y tome medidas contra la corrupción y el despilfarro de los recursos públicos.

Pese a su economía dolarizada, altas cifras de crecimiento económico e ingresos por más de $2.000 millones anuales por el Canal de Panamá, el país tiene uno de los mayores índices de desigualdad del mundo, con una salud y educación públicas deficientes.

En Ciudad de Panamá un centenar de personas se manifestó este domingo en el paseo marítimo vestidas de negro. “La canasta básica es más alta de lo que se gana, estamos en un problema social grande. La gente está harta y salió a la calle a manifestarse para que las cosas cambien”, declaró a la AFP la abogada panameña Jaqueline Hurtado.

“En los 68 años de vida que tengo, estoy cansada de ver los gobiernos que prometen, suben, roban, bajan, sigue el siguiente y aquí estamos careciendo de todo, de medicinas, educación, comida, hay una desigualdad que no tiene nombre”, agregó la jubilada Iliana Arango.

Las autoridades panameñas informaron que debido a los cierres de calles también se vio afectado el traslado de migrantes que, tras llegar a Panamá a través de la selva del Darién, buscan la frontera con Costa Rica, en su ruta hacia Estados Unidos.

LE RECOMENDAMOS

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.