
La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM) incorporó al perro “caramelo” a su lista de razas de perro mexicanas, como una categoría simbólica vinculada a la adopción responsable y la protección de animales sin raza definida.
La dependencia publicó en Facebook una imagen en la que incluyó a este perro de pelaje amarillo o color miel junto a ejemplares como el Xoloitzcuintli, el Chihuahua y el Calupoh. La institución explicó que la iniciativa busca reconocer a uno de los perros más representativos de la vida cotidiana y promover la valoración de los perros mestizos.
En la misma publicación, la PROPAEM señaló que estos animales cumplen una función social relevante, tanto como rescatistas en emergencias y binomios de seguridad, como compañeros adoptados que promueven la tutela responsable.
El reconocimiento también busca llamar la atención sobre la situación de abandono animal. La PROPAEM recordó que México se ubica entre los países con alta población de animales en condición de calle en Latinoamérica e insistió en la importancia de la adopción y la tenencia responsable.
El término “perro caramelo” se utiliza de forma popular para describir a perros mestizos de pelaje corto en tonos que van del amarillo claro al marrón dorado. Aunque no corresponde a una raza oficial, se trata de un tipo de perro ampliamente presente en zonas urbanas y rurales de América Latina. En Costa Rica, este perfil corresponde a lo que popularmente se conoce como zaguate.
Su origen está relacionado con los perros criollos surgidos del cruce entre canes introducidos durante la colonización europea y poblaciones locales, además de procesos de reproducción sin control durante varias generaciones.
Entre sus características más comunes se encuentran tamaño mediano, estructura corporal ágil, alta capacidad de adaptación a distintos climas, resistencia física, menor propensión a enfermedades hereditarias y temperamento sociable, inteligente y alerta.
La alta presencia de estos perros en Latinoamérica también responde a factores como la falta de programas sostenidos de esterilización, el abandono de animales, la reproducción libre en espacios públicos, el acceso limitado a servicios veterinarios y la normalización cultural de los perros callejeros dentro del entorno comunitario.
Según la PROPAEM, el reconocimiento fue impulsado por una campaña realizada en Brasil en 2025 por la marca Pedigree para promover la adopción del llamado “vira-lata caramelo”, un perro mestizo marrón considerado icónico en ese país.
La iniciativa buscaba enfrentar estadísticas que señalaban que estos perros tenían 90% menos probabilidades de ser adoptados que los perros de raza. La campaña incluyó estudios de ADN para rastrear su origen y fortalecer su valor simbólico como patrimonio cultural brasileño.
En redes sociales, la decisión generó comentarios sobre la presencia de este tipo de perro en distintos países del continente, así como llamados para fortalecer las sanciones contra el maltrato animal y ampliar la protección de otros perros mestizos.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.

