
El Papa León XIV respondió a las críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en las que asegura que el Pontífice es una persona “débil” en materia de delincuencia y “pésimo” en política exterior.
“No soy político, hablo del Evangelio. A los líderes del mundo les digo basta de guerras”, afirmó el Pontífice.
Así se expresó durante la rueda de prensa del vuelo que lo trasladó a Argel en el inicio de su tercer viaje apostólico internacional, un recorrido por cuatro países africanos --Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial-- que se extenderá hasta el próximo jueves 23 de abril.
“No veo mi papel como el de un político, no soy un político, no quiero entrar en un debate con él”, afirmó el Papa ante los cerca de 70 periodistas que le acompañan en el viaje.
Ante una periodista estadounidense que reiteró la pregunta, León XIV afirmó que no tiene “miedo” a la administración de Trump.
“Continuaré hablando en voz alta del mensaje del Evangelio, aquello por lo que la Iglesia trabaja. Lo digo para todos los líderes del mundo, no solo para él: intentemos terminar con las guerras y promover la paz y la reconciliación”, agregó.
De la misma forma, según Vatican News, el Obispo de Roma insistió en que continuará “alzando la voz contra la guerra, intentando promover la paz, promoviendo el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas”.
“Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor”, recalcó.

Recibe un fragmento de cayuco de Canarias
Durante un recorrido por la cabina del avión, León XIV saludó a los periodistas y, como es tradición en los viajes apostólicos, recibió varios regalos. Entre ellos destaca un fragmento de un cayuco procedente de la ruta canaria, considerada una de las más peligrosas del mundo, que el Pontífice aceptó dando varias veces las gracias en español.
También relacionado con España, recibió una reproducción del pináculo de la torre de San Bernabé de la Sagrada Familia, ambos regalos relacionados con la visita que el Pontífice realizará a España del 6 al 12 de junio, en el que pasará, además de por Madrid, por Canarias y Barcelona.
Sobre su viaje apostólico a África, el Papa destacó que “era el primer viaje que quería hacer” y recordó que ya en mayo del año pasado había dicho que quería ir a África, al tiempo que aseguró estar “muy contento de visitar de nuevo la tierra de San Agustín, que ofrece un puente muy importante en el diálogo interreligioso”.
El Pontífice también describió el viaje como “una bendición” para él personalmente y también “para la Iglesia y para el mundo” y lo ha enmarcado en el objetivo de “buscar siempre puentes para construir la paz y la reconciliación” y de “promover el respeto y la consideración para todos los pueblos”.
