
Ginebra, Suiza. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció este viernes que al menos 170 civiles murieron durante el periodo electoral en Birmania (Myanmar), en medio de una escalada de violencia atribuida a ataques militares.
Según indicó Jeremy Laurence, portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, “fuentes creíbles” establecieron que esas muertes se registraron en el marco de 408 ataques aéreos militares documentados por diversas fuentes durante diciembre de 2025 y enero de 2026.
James Rodehaver, jefe del equipo del Alto Comisionado encargado de Birmania, advirtió que el balance podría aumentar.
“Las cifras pueden cambiar, pues el proceso de verificación es lento”, explicó desde Bangkok, debido a cortes en las comunicaciones y al temor de la población a brindar información a la ONU.
En un comunicado, el Alto Comisionado señaló que, de acuerdo con reportes preliminares, el 22 de enero un ataque aéreo militar en Bhamo, estado de Kachin (norte), impactó una zona poblada donde no se había señalado presencia de combatientes y provocó al menos 50 muertes civiles.
El Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, afirmó que desde hace cinco años el régimen militar se ha caracterizado por la “represión de la disidencia política”, así como arrestos arbitrarios masivos, reclutamiento forzoso, vigilancia generalizada y restricciones al espacio cívico.
“Hoy el ejército busca consolidar su poder mediante la violencia tras haber obligado a la población a votar. Nada está más alejado de un régimen civil”, añadió Türk, citado en el comunicado.
La ONU también señaló que, según Türk, más de 100 personas de la región de Sagaing fueron detenidas arbitrariamente el 6 de enero y obligadas a votar, antes de ser liberadas al día siguiente.
Las declaraciones se conocen pocos días después de que el principal partido promilitar de Birmania reivindicara el lunes la victoria en las elecciones legislativas organizadas por la junta, comicios que han sido cuestionados por sectores que los consideran una maniobra para prolongar el control del ejército sobre el país.
No obstante, la votación no pudo celebrarse en amplias zonas bajo control rebelde, donde guerrillas prodemocracia combaten a la junta junto a movimientos armados de minorías étnicas históricamente enfrentadas al poder central.
