
Jerusalén, Indefinido. Un ministro israelí anunció el domingo que quería despojar de su nacionalidad por “traición al Estado” a los realizadores del documental NAZA, que da voz a militares que acusan al ejército de ataques contra civiles palestinos en la Franja de Gaza.
Los periodistas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor muestran el testimonio de 24 miembros de las fuerzas israelíes que describen cómo llevaban a cabo bombardeos contra civiles palestinos en Gaza a partir de dispositivos creados con inteligencia artificial.
Su documental NAZA ganó este sábado el premio especial del jurado en la Mostra de Venecia.
“Actuaré de inmediato para revocar la ciudadanía israelí de estos despreciables creadores por traición al Estado”, declaró en X el ministro de Cultura Miki Zohar.
El ministro acusó a los creadores de la película de querer “perjudicar a su patria para recibir aplausos de antisemitas de todo el mundo”.
Asimismo, el jerarca pidió este lunes una investigación para identificar a las fuentes anónimas que acusan al ejército israelí de matar a numerosos civiles en Gaza en la película.
Posteriormente, en un mensaje publicado este lunes en X, Zohar afirmó haber contactado con el Ministerio del Interior para estudiar esa posible retirada de nacionalidad, acusando a ambos cineastas de haber “faltado a su deber de lealtad hacia el Estado y colaborado con el enemigo”.
“También pedí que se investigue cómo se obtuvieron esos materiales, quién está detrás de ellos y si las actividades que condujeron a su recopilación y publicación pudieron ayudar al enemigo en tiempos de guerra”, agregó.
Castigo posible
La privación de la nacionalidad es legalmente posible en Israel, aunque rara vez se aplica.
El Tribunal Supremo ratificó en 2022 la posibilidad de que el Estado despoje de su nacionalidad a personas que hayan carecido de “lealtad”, al cometer por ejemplo actos de espionaje o traición.
La ley fue además ampliada en 2023 para abarcar también a las personas condenadas por “terrorismo”.
En la práctica, es necesario que el ministro del Interior lo solicite, que el de Justicia lo apruebe y que la justicia lo valide.
El título de la cinta, “NAZA”, hace referencia precisamente al eufemismo que utilizan los servicios de inteligencia israelíes para indicar el número de civiles que probablemente fallecerán en el bombardeo.

El ejército israelí rechazó “categóricamente” estas acusaciones y criticó el uso de testimonios anónimos en la película, al afirmar que las identidades de los denunciantes “no pueden ser verificadas”.
Los bombardeos israelíes en Gaza han causado más de 73.000 muertos palestinos desde octubre de 2023, según el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás, cuyas cifras la ONU considera fiables.
La ofensiva contra el territorio se produjo tras un ataque de milicianos de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, que causó la muerte de 1.221 personas, según un recuento de AFP basado en cifras oficiales israelíes.
El documental NAZA se basa en el testimonios anónimo de 24 miembros del ejército y de los servicios de inteligencia israelíes, que describen cómo, según ellos, las fuerzas israelíes matan deliberadamente a civiles al intentar eliminar a miembros de Hamás.
En el documental, de 80 minutos de duración, los entrevistados explican cómo diversos sistemas tecnológicos, incluidos algunos basados en inteligencia artificial, permiten al ejército localizar mediante sus teléfonos a supuestos miembros de Hamás y a sus familias, para luego atacar sus viviendas.
