
Múnich, Alemania. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, intentó este sábado tranquilizar a los países europeos al asegurar que Washington quiere fortalecer la relación entre ambos lados del Atlántico. Según dijo, la idea es contar con una Europa “fuerte” que ayude a redefinir el orden mundial de acuerdo con la visión del presidente Donald Trump.
Rubio adoptó un tono conciliador al tomar la palabra en la Conferencia de Seguridad de Múnich ante una audiencia de líderes europeos, traumatizados por el reciente afán del presidente Trump de apoderarse de Groenlandia.
“No buscamos separarnos, sino vigorizar una vieja amistad y renovar la mayor civilización de la historia humana”, dijo. “Queremos una alianza revitalizada”, y “que Europa sea fuerte”, insistió.
En un discurso extenso, Rubio criticó lo que llamó “inmigración masiva”, cuestionó las políticas climáticas al afirmar que “empobrecen a nuestros pueblos” y calificó de “locura” el libre comercio que, según él, debilitó la industria tanto en Europa como en Estados Unidos en beneficio de otros países competidores.
Washington actuará “impulsado por una visión de un futuro tan orgulloso, tan soberano y tan vital como el pasado de nuestra civilización”, dijo.
“Y aunque estamos dispuestos, si es necesario, a hacerlo solos, preferimos y esperamos hacerlo junto a ustedes, nuestros amigos de Europa”, agregó.
El secretario de Estado, que es de origen cubano, arremetió duramente contra la inmigración, dos meses después de que la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump esgrimiera ese argumento para decir que Europa se asoma a un “borrado civilizacional”.
Debemos “recuperar el control de nuestras fronteras”, lo cual “no es xenofobia, no es odio, es un ejercicio fundamental de soberanía”, dijo.
¿Qué significa ‘el nuevo orden mundial’?
Bajo este contexto, el “nuevo orden mundial” que menciona Rubio se refiere a la idea de cambiar o reconfigurar las reglas, alianzas y equilibrios de poder que rigen la política internacional.
En el discurso de Marco Rubio, alineado con la visión del presidente Donald Trump, el concepto apuntaría a varios elementos:
- Mayor soberanía nacional.
- Un enfoque más proteccionista en comercio.
- Menos dependencia de organismos multilaterales como la Organización de las Naciones Unidas.
- Una postura más firme frente a potencias rivales.
En ese esquema, una Europa “fuerte” sería un socio clave para respaldar ese cambio de rumbo.

Críticas a la ONU
Por otro lado, Rubio arremetió contra la ONU, al tiempo que Washington promueve su Junta de Paz, un organismo apadrinado por Trump, que invitó discrecionalmente a decenas de países y se arroga funciones de resolución de conflictos.
“No podemos ignorar, hoy día, que en la mayoría de los asuntos más urgentes no tiene respuestas y prácticamente no ha tenido ningún rol”, dijo Rubio, quien criticó a la ONU por no haber logrado detener los conflictos en Gaza y Ucrania ni el programa nuclear de Irán, que fue atacado por Israel y Estados Unidos el pasado junio.
Sostuvo que la ONU no hizo nada frente al “dictador narcoterrorista” venezolano Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero bajo acusaciones de narcotráfico.
El discurso de Rubio marcó un giro respecto al pronunciado un año antes, en el mismo foro, por el vicepresidente JD Vance, quien acusó a los líderes europeos de poner en peligro la seguridad del continente por su política migratoria y sus medidas regulatorias contra los discursos extremistas y de odio en las plataformas y redes sociales norteamericanas.
“Me ha tranquilizado mucho el discurso”, es “un buen amigo”, reaccionó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
“Europa no ha hecho lo suficiente durante muchos años”, abundó el primer ministro británico, Keir Starmer. “Europa es un gigante dormido”, dijo en su discurso.
En la forma Rubio ha tranquilizado pero en el fondo, algunos piensan que nada ha cambiado.
“No se diferencia realmente de la posición general de la administración Trump”, estimó el exministro de Relaciones Exteriores lituano Gabrielius Landsbergis. “Simplemente fue más cortés”.
De hecho, el propio Rubio declaró a Bloomberg News haber enviado “el mismo mensaje” que JD Vance el año pasado.
Ucrania en la mira
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, reiteró su llamado a una entrega más rápida de misiles de defensa antiaérea, al tomar la palabra este sábado ante líderes gubernamentales y jefes de defensa e inteligencia.
“No queda una sola central en Ucrania que no haya sido dañada por los ataques rusos”, dijo el mandatario, que acusó a su homólogo, Vladimir Putin, de ser un “esclavo de la guerra” que no lleva una “vida normal”.
El viernes, Rusia anunció una nueva ronda de conversaciones el 17 y 18 de febrero en Ginebra con representantes de Ucrania y Estados Unidos, para tratar de encontrar una salida al conflicto, que pronto entrará en su quinto año.
Rubio dijo que no sabe si los rusos “van en serio con la idea de acabar con la guerra”.
Este encuentro de Múnich también espera el sábado un discurso por videoconferencia de la ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2025, la líder opositora venezolana María Corina Machado.
Al margen de la conferencia, unas 200.000 personas se manifestaron en Múnich contra el régimen iraní, indicó a AFP la policía local.
En Múnich se encuentra este fin de semana el hijo del último sah de Irán, Reza Pahlavi, quien pidió a Donald Trump “ayudar” al pueblo iraní.
