
Washington, Estados Unidos. El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, se negó este lunes a descartar el despliegue de tropas sobre el terreno en Irán e indicó que la guerra podría prolongarse hasta seis semanas.
Las fuerzas estadounidenses comenzaron a bombardear Irán el sábado en coordinación con Israel, y desde entonces han golpeado cientos de objetivos en todo el país, incluidos misiles, la armada y sitios de mando y control de la república islámica.
Cuando le preguntaron si el país norteamericano tenía fuerzas desplegadas en la república islámica, Hegseth dijo en una conferencia de prensa: “No, pero no vamos a entrar en el ejercicio de lo que haremos o no haremos”, y añadió: “iremos tan lejos como sea necesario”.
Respecto a cuánto durará la campaña estadounidense en Irán, el jefe del Pentágono dijo: “cuatro semanas, dos semanas, seis semanas; podría adelantarse. Podría retrasarse”.
Hegseth quiso diferenciar la operación en Irán de las prolongadas intervenciones de Estados Unidos en Irak y Afganistán, afirmando que esta guerra no es un esfuerzo para construir la democracia en Irán.
“Nada de estúpidas reglas de enfrentamiento, nada de atolladeros de construcción nacional, nada de ejercicios de construcción de democracia. Nada de guerras políticamente correctas. Luchamos para ganar y no desperdiciamos tiempo ni vidas”, dijo el jefe del Pentágono.
“Esto no es Irak. Esto no es interminable”, añadió. “Nuestra generación sabe hacerlo mejor y también este presidente. Él calificó los últimos veinte años de guerras de construcción nacional como ‘estúpidas’ y tiene razón”, afirmó Hegseth.
“Con cada día que pasa, nuestras capacidades se fortalecen y las de Irán se debilitan. Nosotros fijamos los términos de esta guerra de principio a fin. Nuestras ambiciones no son utópicas, son realistas, ajustadas a nuestros intereses y a la defensa de nuestra gente y nuestros aliados”, añadió.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, habló junto con Hegseth y afirmó que las fuerzas del país norteamericano habían logrado la superioridad aérea sobre Irán.
Los ataques “resultaron en el establecimiento de la superioridad aérea local. Esta superioridad aérea no solo mejorará la protección de nuestras fuerzas, sino que también les permitirá continuar el trabajo sobre Irán”, dijo Caine.
Una declaratoria de guerra por parte de Estados Unidos requiere aprobación del Congreso, que no se ha obtenido para esta operación militar.
