
Jerusalén, Indefinido. Israel confirmó este lunes que sus fuerzas interceptaron una nueva flotilla con destino a Gaza, que zarpó de Turquía la semana pasada, después de que los organizadores denunciaran que las embarcaciones estaban siendo detenidas por navíos militares israelíes cerca de Chipre.
“¡La Flotilla Global Sumud está bajo ataque!”, escribió el grupo en X. “La ocupación israelí interceptó nuevamente de manera ilegal y violenta nuestra flota internacional de embarcaciones humanitarias y secuestró a nuestros voluntarios”, indicó.
“Estamos indignados por la normalización de estas violaciones del derecho marítimo internacional y por el secuestro de civiles pacíficos en aguas internacionales”, añadió el grupo, exigiendo la liberación inmediata de los activistas y el fin del bloqueo sobre Gaza.
Una página web que rastrea la localización de la flotilla mostró que varios barcos estaban siendo interceptados al oeste de Chipre.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó la intercepción de la flotilla y felicitó a las fuerzas navales por frustrar lo que calificó de “plan malintencionado diseñado para romper el bloqueo” impuesto “a los terroristas de Hamás en Gaza”, según un comunicado de su oficina.
España condenó la acción.
“Quiero reiterar mi condena a esta actuación de Israel fuera de su jurisdicción territorial”, declaró el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en una rueda de prensa. “Ningún agente israelí tiene ninguna jurisdicción en esas aguas”, señaló.
Según dijo, este lunes convocó a la encargada de negocios de la Embajada de Israel en Madrid para transmitirle la “protesta formal y enérgica” de España.
La cancillería turca también condenó esta “intervención de las fuerzas israelíes en aguas internacionales”, que constituye un “nuevo acto de piratería”.
Este es el tercer intento en un año de quebrar el bloqueo israelí impuesto a Gaza, devastada por la guerra y enfrentada a graves penurias desde el inicio del conflicto entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás en octubre de 2023.
Unos 50 barcos zarparon el 14 de mayo del suroeste de Turquía en el marco de esta última flotilla.
Las autoridades israelíes rechazan las acusaciones de escasez de ayuda, afirmando que Gaza está “inundada” de ella.
Las fuerzas israelíes ya habían interceptado una flotilla anterior en aguas internacionales frente a las costas de Grecia el 30 de abril, liberando rápidamente en Creta a la mayoría de los activistas a bordo.
Sin embargo detuvieron a dos de ellos, el brasileño Thiago Ávila y Saif Abu Keshek, de origen palestino y nacionalidad española, que fueron trasladados a Israel. Tras varios días de retención e interrogatorios, fueron expulsados el 10 de mayo.
Varias oenegés denunciaron detenciones ilegales y afirmaron que los dos hombres habían sufrido malos tratos durante su encarcelamiento en Israel.
Las autoridades israelíes rechazaron estas acusaciones y finalmente no presentaron cargos en su contra.
