
Luego de mantener en secreto el nombre del sucesor del ayatolá Alí Jamenei, muerto el 28 de febrero en los ataques organizados por Israel y Estados Unidos, Teherán reveló que la Asamblea de Expertos designó al hijo del líder supremo, Mojtaba, como su reemplazante.
Horas antes, previo a que se conociera la identidad del nuevo líder, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este domingo que ese referente “no durará mucho” sin su venia.
“El candidato más apropiado, aprobado por la mayoría de la asamblea de expertos, fue designado”, declaró más temprano Mohsen Heydari, representante de la provincia de Juzestán en la Asamblea, según la agencia de noticias Isna. Otro miembro del órgano, Mohamad Mehdi Mirbagheri, confirmó en un video difundido por la agencia Fars que se adoptó una “opinión firme, que refleja la posición mayoritaria”.
La Asamblea, un órgano iraní encargado de elegir al máximo dirigente del país, eligió a Mojtaba Jamenei para suceder a su padre, quien estuvo en el poder desde 1989. Pese a que en la última semana circularon varios nombres como posibles candidatos al puesto, el finalmente elegido era considerado una de las personalidades más influyentes.
También se había incluido el nombre de Hasan Khomeini, nieto del fundador de la república islámica, el ayatolá Ruhollah Khomeini. El nuevo líder iraní tendría que ser “odiado por el enemigo”. “Incluso el Gran Satán (Estados Unidos) mencionó su nombre”, afirmó el ayatolá Mohsen Heidari Alekasir, otro miembro de la Asamblea, sobre el elegido. Hace unos días, el presidente Donald Trump había calificado a Mojtaba, de una elección “inaceptable”.
En tanto, Israel ya anunció que el nuevo guía supremo sería “un objetivo” y el presidente estadounidense, Donald Trump, indicó el jueves en una entrevista con la plataforma Axios que no aceptaría que Mojtaba Jamenei tome el relevo.
Irán, en tanto, continuó siendo el escenario de intensos bombardeos en lugares como Teherán, Isfahán y Yadz, en el centro del país. Una espesa humareda negra cubría este domingo la capital, en cuya área Israel bombardeó cuatro depósitos de petróleo, el primer ataque reportado contra infraestructuras petroleras iraníes desde que la guerra empezó.
La distribución de combustible en Teherán fue “temporalmente” interrumpida tras los bombardeos, anunció el gobernador de la ciudad, Mohammad Sadegh Motamedian. Según el presidente ejecutivo de la compañía nacional de distribución de productos petroleros, Keramat Veyskarami, el ataque alcanzó cuatro depósitos de petróleo y un centro logístico de productos petroleros. Cuatro personas murieron, incluidos dos conductores de camiones cisterna, agregó el directivo.
Por su parte, el ejército israelí dijo que había bombardeado “varios” depósitos de carburante y también anunció ataques contra sitios militares por “todo” el país. En tanto, Alí Mohamad Naini, portavoz de los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica, sostuvo que “las fuerzas armadas (iraníes) son capaces de continuar al menos seis meses de guerra intensa al ritmo actual de las operaciones”.
“Ataque de precisión” en Líbano
La guerra en Medio Oriente también dio lugar a nuevos ataques aéreos nocturnos en varios países del Golfo. A miles de kilómetros de allí, la capital de Líbano, Beirut, fue bombardeada de nuevo por Israel, tanto en su centro como en la periferia sur, bastión del movimiento chiita proiraní Hezbollah.
En el corazón de la capital, las fuerzas israelíes bombardearon el hotel Ramada, con un saldo de cuatro muertos y diez heridos, según el Ministerio de Salud libanés. Israel dio cuenta de un “ataque de precisión” contra “importantes comandantes” de la Fuerza Quds, la rama de operaciones exteriores de los Guardianes de la Revolución iraníes. Además, 12 personas murieron en bombardeos de Israel en todo Líbano durante la noche, según la agencia de prensa oficial ANI.
El ejército israelí afirmó que llevó a cabo 3.400 ataques desde que empezó la guerra. Washington, en tanto, informó otros 3.000. El régimen iraní respondió lanzando misiles y drones contra Israel y los estados del Golfo que albergan “intereses estadounidenses”.
Este domingo, los depósitos de combustible del aeropuerto internacional de Kuwait también fueron atacados por drones, y una planta desaladora de Baréin también resultó dañada en un ataque de ese tipo. Y en Arabia Saudita, segundo productor mundial de petróleo por detrás de Estados Unidos, el barrio diplomático de Riad fue blanco de un ataque con drones, frustrado según el gobierno del reino.
