AFP. 20 noviembre
El satélite Sentinel a-6 fue sometido a pruebas en Alemania en julio del 2020. AFP
El satélite Sentinel a-6 fue sometido a pruebas en Alemania en julio del 2020. AFP

París. El satélite de medición del nivel de los océanos Sentinel-6a, que será lanzado al espacio el sábado, llevará a cabo con una precisión sin precedentes una misión de casi 30 años cuyos datos son vitales para estudiar el cambio climático.

El aparato, del tamaño de una camioneta grande de poco más de una tonelada, será enviado al espacio con la ayuda del cohete estadounidense Falcon-9 desde la base de Vandenberg, California, a las 17:17 GMT (11:17 a. m. hora de Costa Rica, según se tiene previsto.

“Por el momento todas las luces están en verde” en cuanto a los pronósticos meteorológicos, dijo Pierrick Vuilleumier, líder del proyecto, fruto de la cooperación entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA, en una rueda de prensa el jueves.

Sentinel-6a es el quinto y más reciente de una serie de satélites que miden el nivel del mar, tras la misión franco-estadounidense de 1992 Topex/Poseidón, un aparato desarrollado por el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES) de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA).

En casi 30 años, el nivel medio de los océanos ha subido unos ocho centímetros. Una cifra aparentemente pequeña, pero que refleja efectos ambientales y climáticos de gran alcance, como el derretimiento de los glaciares y el calentamiento global.

Y el ritmo de crecimiento de los océanos se está acelerando, situación preocupante para los aproximadamente 770 millones de personas que viven a menos de cinco metros sobre el nivel del mar.

Para monitorear los océanos, se colocará a Sentinel-6a a una altitud de 1.336 km, en una órbita polar que le permitirá cubrir el 95% de los océanos del planeta en diez días. Su vida útil teórica es de cinco años y medio. Será remplazado por su clon, Sentinel-6b, en el 2025.

“Lo que es importante es poder observar las aceleraciones, los cambios (en el nivel de los océanos), para ver si ciertos escenarios sobre el cambio climático, en marcha en el Ártico en particular, se harán realidad”, dijo Alain Ratier, director de Eumetsat, la agencia europea para la explotación de los satélites meteorológicos. Esta y su contraparte estadounidense, la NOAA, son socios en la misión.

Ratier señaló que cada vez más previsiones meteorológicas “están utilizando modelos acoplados océano-atmósfera” para predecir tanto el tiempo de una estación como la llegada de una ola de calor.

Medición muy precisa

La primera misión de medición Topex/Poseidón tenía una precisión de unos centímetros, pero Sentinel-6a alcanza una precisión de un centímetro gracias a un conjunto de instrumentos de última generación.

El satélite, desarrollado por Airbus Defense and Space, incorpora un altímetro radar, Poseidón-4, fabricado por Thales Alenia Space France. Emite una onda hacia la superficie del mar, y calcula el tiempo, y por lo tanto la distancia que le lleva regresar. Lo único que queda por hacer es calcular la posición exacta del satélite.

Como lo explicó Selma Cherchali, jefa del programa de Ciencias de la Tierra del CNES, que presta apoyo técnico al proyecto, el rendimiento de este altímetro "depende en particular de la precisión de la restitución de la órbita del satélite". Se basa en una técnica desarrollada por el CNES, llamada Doris, y en dos sistemas estadounidenses suministrados por la Nasa-JPL.

Otros dos instrumentos corregirán las perturbaciones en la medición del altímetro causadas por el vapor de agua en la atmósfera, y medirán la temperatura de esta.

Sentinel-6a es uno de los componentes de Copérnico, el programa europeo de observación de la Tierra. En cuanto a los océanos, complementa la gama de observaciones ya proporcionadas por los dos satélites Sentinel-3.

Sus datos serán integrados, junto con otras cifras como la temperatura y la salinidad del agua, en un “modelo digital de descripción del océano -con unas 20 variables clave- para generar productos que servirán para una amplia gama de aplicaciones”, explicó Pierre Bahurel, director de Mercator Ocean, compañía experta en oceanografía que trabaja con la Comisión Europea.

Estos productos se ofrecerán a 25.000 suscriptores, y descargados por igual para el sector privado, público y académico-científico.