
Budapest, Hungría. El proeuropeo Péter Magyar prometió este lunes gobernar para “todos los húngaros”, un día después de su amplia victoria contra el exprimer ministro nacionalista Viktor Orbán, que contaba con el apoyo del presidente estadounidense Donald Trump.
“Es un inmenso honor que nos hayan otorgado su confianza, con el mayor número de votos jamás obtenido, para trabajar en una Hungría libre, europea, funcional y humana”, declaró Magyar en Facebook.
Por la noche, desde un escenario a orillas del Danubio, el conservador afirmó que sus votantes y él habían “liberado a Hungría”, entre los vítores de decenas de miles de personas.
Según un recuento oficial con el 98,94% del escrutinio realizado, su partido, Tisza, recabó 138 escaños de un total de 199, con el 53,07% de los votos.
Por su parte, el Fidesz de Orbán obtuvo 55 bancas (38,43% de los votos). La participación, en tanto, batió un récord: 79,50%.
Poco antes, Orbán admitió su derrota, asumió unos resultados “dolorosos, pero inequívocos”, y felicitó “al partido ganador”.
La debacle de Orbán, que había convertido su país de 9,5 millones de habitantes en un modelo de democracia iliberal, asesta también un golpe a los movimientos nacionalistas y de extrema derecha de todo el mundo.
Es el caso en particular del campo MAGA, de Trump, quien envió al vicepresidente JD Vance para apoyar a Orbán en la recta final de campaña y criticar la supuesta injerencia de los “burócratas de Bruselas”.
“Es una derrota estruendosa para el autoritarismo, cuyo eco va mucho más allá de las fronteras de Hungría”, apuntó el centro de reflexión estadounidense Center for American Progress.
“Es también un golpe importante para quienes veían en el modelo corrupto de Viktor Orbán un ejemplo a seguir, incluido Donald Trump”, agregó.

‘Tarea enorme’
La presidencia rusa, próxima a Orbán, dijo este lunes que “respeta” el voto de los húngaros y que espera mantener unos “contactos pragmáticos con las nuevas autoridades”, indicó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
También afines al exprimer ministro nacionalista, los dirigentes de la República Checa y de Eslovaquia, Andrej Babis y Robert Fico, “felicitaron” este lunes a Magyar.
La víspera, lo hicieron otros mandatarios europeos, como el francés Emmanuel Macron y el polaco Donald Tusk, quien agregó en húngaro: “Rusos, vuelvan a casa”, en alusión a la amistad que mantienen Orbán y el presidente ruso Vladimir Putin.
La presidenta de la Comisión Europea, Usula von der Leyen, consideró que Hungría “eligió Europa”, y el jefe de gobierno alemán, Friedrich Merz, apuntó este lunes que “el populismo de derechas” sufrió “una fuerte derrota”.
La victoria de Magyar conlleva “menos bloqueos en perspectiva y una cooperación más amistosa” para la UE y Ucrania, señaló Grégoire Roos, director para Europa y Rusia en el gabinete de ideas Chatham House.
Sin embargo, esto no supone el “inicio del fin del populismo en Europa”, matizó.
Magyar prometió restablecer los contrapoderes y garantizar “el funcionamiento democrático” de Hungría, una “tarea enorme”.
El futuro primer ministro solía militar en el Fidesz, que abandonó denunciando las supuestas prácticas corruptas del gobierno de Orbán.
Orbán había destacado sus amistades en todo el mundo, “de Estados Unidos a China, pasando por Rusia y el mundo turco”.
Pero “en un contexto de tensiones crecientes, se ha vuelto más difícil presentar a Trump como un garante de estabilidad, ya que algunos lo perciben como un factor de incertidumbre en la escena internacional”, indicó Bulcsú Hunyadi, analista de Political Capital.
