
Washington, Estados Unidos. La morosidad de los hogares argentinos no supone un riesgo para la economía del país, ya que es comparativamente baja respecto a otros países latinoamericanos, declaró este jueves la portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julia Kozack.
“Estamos, por supuesto, monitoreando el reciente aumento en las tasas de morosidad de los hogares. No consideramos que esto plantee un riesgo significativo para la estabilidad financiera en la Argentina”, declaró Kozack en rueda de prensa, a preguntas de periodistas sobre el asunto.
“Básicamente, lo que vemos en la Argentina es que la deuda de los hogares sigue siendo relativamente baja: representa alrededor del 8% del PIB en la Argentina, y eso es inferior a lo que se observa en muchos otros países de América Latina”, añadió.
Unos 5,8 millones de argentinos son considerados en mora, es decir con más de 90 días de atraso en el pago de su deuda, según cifras recientes del Banco Central. La mitad se ubica en la lista de incobrables.
Esas cifras suponen el mayor nivel de morosidad en 20 años.
“Los bancos están bien capitalizados y son líquidos, cuentan con provisiones que cubren más del 85% de sus préstamos en mora” añadió la portavoz.
“En general el sistema bancario argentino es bastante pequeño, y profundizar esos mercados, proporcionando vías para que el crédito y el ahorro se canalicen hacia la inversión y las oportunidades para los argentinos, será muy importante de cara al futuro” declaró la portavoz.
El FMI ha mostrado repetidamente su apoyo al programa ultraliberal del presidente Javier Milei, que ha reanudado las relaciones con el Fondo tras años de estancamiento a causa de impagos en el pasado.
Argentina firmó en 2025 un Acuerdo de Facilidades Extendidas con el FMI a cuatro años por $20.000 millones.
La directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, visitó el país sudamericano en julio.

Deuda en hogares argentinos
La mora de las familias en Argentina se triplicó en doce meses y alcanzó su mayor nivel en 20 años durante el gobierno de Javier Milei.
El principal problema es el estancamiento de los ingresos y la disparada del costo de vida, en particular por las tarifas de servicios que superaron con creces la inflación desde la llegada al poder del presidente ultraliberal en diciembre de 2023.
La mora bancaria en las familias pasó de 4,5% a 12,8% entre mayo del año pasado y el mismo mes de 2026, apenas con un freno en junio en 12,7%.
En total, unos 21 millones de argentinos, sobre una población de 46 millones, tienen algún tipo de deuda.
Para el presidente Milei, el problema es “un acuerdo entre privados”.
El presidente afirma que nadie obliga a la gente a endeudarse. Al hablar en una entrevista sobre los argentinos que habían solicitado préstamos, preguntó: “¿Les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo?”.

Los mayores atrasos son en préstamos personales y tarjetas de crédito que concentran más del 70% de los morosos, niveles inéditos “desde la crisis de 2001”, la peor debacle económica de Argentina, señaló un informe del Centro de Economía Política.
El presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, Juan Cuattromo, dijo a la AFP que “el crecimiento de la morosidad no es consecuencia de decisiones individuales, es el resultado de un contexto macroeconómico que deterioró los ingresos, el empleo y la actividad económica”.
