
El derrocado jefe del régimen venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores pasaron en cuestión de horas de dormir y habitar una residencia cómoda y amplia a estar tras los barrotes de la temida prisión MDC de Nueva York, un centro penitenciario que es apodado “el infierno en la tierra”.
La pareja, acusada de varios delitos federales, permanecería separada y durmiendo en camas de acero en un espacio que pueden recorrer en cinco segundos. A ello se le suma que pasan sus días en una cárcel donde se han presentado asesinatos entre reclusos.
Maduro dormiría en un colchón delgado sobre una lámina de acero
Sam Mangel, consultor de prisiones federales, reveló a CNN que las celdas donde se ubican los venezolanos son pequeñas. Según explicó, miden cerca de dos metros por tres y están construidas con bloques de hormigón pintados de blanco.
Pese a que no existe un informe oficial de los tratos que tienen Maduro y su esposa, el consultor dice que podrían estar durmiendo como los demás presos: sobre una cama de acero, en un colchón delgado, acompañado únicamente de una almohada de apenas cinco centímetros de grosor y una manta de lana.
En la prisión, los internos pasan hasta 23 horas al día dentro de la celda, con ventilación limitada y poco control de la temperatura. Según expertos citados por CNN, el penal ha sido señalado por deficiencias en el aire acondicionado y problemas recurrentes de infraestructura.
La rutina de Maduro como prisionero en Estados Unidos
Por otro lado, Hugh Hurwitz, quien dirigió la Oficina de Prisiones de mayo de 2018 a agosto de 2019, afirmó que el día a día del jefe del régimen venezolano empezaría con una ruidosa alarma que suena a las 6 a. m.
A lo largo del día se reúne con sus abogados por un tiempo limitado. También cuenta con la autorización de hacer ejercicio cinco horas a la semana; sin embargo, permanece más tiempo tras las rejas que al aire libre.
De acuerdo con Sam Mangel, consultor en prisiones federales, Maduro sería considerado un riesgo para la población general, por lo que permanecería en aislamiento y sin contacto con otros internos ni con su esposa, por razones de seguridad.
Por otro lado, Maduro y Flores reciben alimentos tres veces al día en horarios regulares, con un máximo de 14 horas entre la cena y el desayuno.
De acuerdo con el Department of Corrections and Community Supervision, el menú pasa por la revisión de un nutricionista y los ingredientes van desde cereales y verduras hasta proteínas.
“No sé si lo estarán encerrando en su celda 23 horas al día… pero sin duda está en una unidad de máxima seguridad donde nadie puede acceder a él. Estoy seguro de que lo mantienen separado de los demás reclusos. Si lo ponen con alguien, es con alguien que ya han investigado y saben que no va a ser un problema”, dijo Hugh Hurwitz.
En esta temida prisión neoyorquina, dos reclusos fueron asesinados en 2024 por otros internos que usaron armas improvisadas. Un abogado de una de las personas que falleció dijo a The New York Times que la persona era “otra víctima del MDC Brooklyn, una cárcel federal hacinada, con personal insuficiente y descuidada”.

