
La Habana, Cuba. Las autoridades comunistas de Cuba iniciaron el viernes un proceso de liberación de prisioneros negociado con el Vaticano y confirmaron que se estaban llevando a cabo conversaciones con Estados Unidos en medio de una intensa presión del presidente Donald Trump.
El grupo de defensa de los derechos humanos Justicia 11J ha confirmado la liberación de dos personas encarceladas por participar en importantes protestas antigubernamentales en julio de 2021.
Cuba anunció el jueves que liberará a 51 prisioneros tras las conversaciones con la Santa Sede, que en el pasado ha actuado como mediadora entre La Habana y Washington.
La Habana ha descrito la liberación de los presos como un gesto de buena voluntad hacia el Vaticano. Se ha proporcionado poca información sobre la identidad de los liberados o sus antecedentes penales.
Este inusual gesto de clemencia se produjo horas después de que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmara que su gobierno estaba en conversaciones con Estados Unidos.
Trump ha dicho que Cuba será el “siguiente” punto en su agenda después de que Irán y Estados Unidos derroquen al principal aliado de Cuba, Nicolás Maduro de Venezuela.
En declaraciones a la AFP, un funcionario de la Casa Blanca repitió el viernes la afirmación de Trump de que Cuba es una “nación fallida” y que un acuerdo con su gobierno “sería muy fácil de lograr”.
En enero, el líder republicano impuso un bloqueo petrolero estadounidense a la empobrecida isla, estrangulando su suministro de combustible basándose en lo que él denominó la “amenaza extraordinaria” que Cuba representa para Estados Unidos.
Esto se suma a un embargo comercial estadounidense que lleva seis décadas en vigor.
Durante una reunión con altos funcionarios cubanos, transmitida en directo por la televisión nacional, Díaz-Canel dijo que La Habana estaba negociando con Washington, pero no dio muchos detalles sobre la naturaleza de las conversaciones.
“Funcionarios cubanos sostuvieron recientemente conversaciones con representantes del gobierno de Estados Unidos”, dijo, confirmando las negociaciones que Trump reveló por primera vez a mediados de enero.
“Estas conversaciones han tenido como objetivo buscar soluciones, a través del diálogo, a las diferencias bilaterales”, añadió.
‘Haz un trato’
La presidenta izquierdista de México celebró la noticia.
“Bien. México siempre ha abogado por la paz y el diálogo diplomático, sobre todo dada la injusticia del bloqueo contra el pueblo cubano durante todos estos años”, declaró la presidenta Claudia Sheinbaum a los periodistas.
Según informes de los medios estadounidenses, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, ha estado manteniendo conversaciones secretas durante semanas con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de origen cubano-estadounidense.
Rodríguez Castro estaba sentado en la primera fila en la reunión en la que intervino Díaz-Canel.
El gobierno cubano ha estado en el punto de mira de Trump desde el derrocamiento en enero del otro adversario de Washington en el Caribe, Maduro, de quien Cuba dependía para obtener petróleo barato.
El embargo petrolero ha llevado a la ya maltrecha economía cubana al borde del colapso.
El bloqueo también ha dejado sin combustible a las centrales eléctricas y granjas cubanas, paralizando casi por completo la vida cotidiana. Las aerolíneas han reducido o suspendido sus vuelos a la isla por falta de combustible.
El fin de semana pasado, Trump predijo que Cuba “caerá muy pronto” y le dijo a CNN: “Quieren llegar a un acuerdo a toda costa”.
Díaz-Canel afirmó que las conversaciones contaban con el apoyo de “factores internacionales”, sin dar más detalles.
Subrayando la tensión existente en el estrecho de Florida, que separa a Cuba y Estados Unidos, las fuerzas cubanas abrieron fuego el 25 de febrero contra una lancha rápida que transportaba a un grupo de presuntos atacantes armados con base en Estados Unidos. Cinco de las personas que iban a bordo murieron.
