
La Habana, Cuba. El gobierno de Cuba calificó como un acto de “manipulación política” el envío de ayuda humanitaria por parte de Estados Unidos para los damnificados por el huracán Melissa, 77 días luego de su impacto, y que afectó en noviembre pasado al oriente de la isla, en medio de un nuevo episodio de tensión diplomática entre ambos países.
En un comunicado difundido la noche del miércoles, la Cancillería cubana afirmó que Washington “está aprovechando con fines oportunistas lo que parecería un gesto humanitario”, al tiempo que reprochó que no existiera comunicación oficial previa entre ambos gobiernos para coordinar el envío de la asistencia.
El Departamento de Estado estadounidense informó que la ayuda, valorada en $3 millones, fue enviada en dos vuelos chárter desde Miami hacia el este de Cuba y que será distribuida directamente “a quienes más lo necesitan”, evitando —según Washington— la interferencia del régimen y garantizando transparencia.
La cancillería señaló que el envío se produjo 77 días después del paso del huracán y reiteró que Cuba acepta la donación sin condicionamientos, al entenderla como “un gesto del pueblo de Estados Unidos”, pese a las críticas a la forma en que se gestionó.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, alrededor de 6.000 familias en las provincias de Santiago de Cuba, Holguín, Granma y Guantánamo podrían beneficiarse de la asistencia, que incluye alimentos, equipos de purificación de agua, utensilios de cocina y linternas solares. Washington también anunció el envío de un barco con más ayuda en las próximas semanas.
El episodio ocurre en un contexto de relaciones deterioradas entre ambos países, tras el reciente ataque militar de Estados Unidos en Venezuela y las declaraciones del presidente Donald Trump, quien instó al gobierno cubano a “alcanzar un acuerdo”, sin ofrecer mayores detalles.
