Managua. La Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, aprobó una reforma constitucional que impide participar en elecciones a personas señaladas por determinadas acciones contra el Estado.
La modificación fue solicitada por el presidente Daniel Ortega y recibió el respaldo unánime del Legislativo, controlado por el oficialismo. Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional, informó sobre la aprobación después de la votación general del articulado.
La enmienda establece que no podrán participar en los comicios quienes hayan intervenido en actos considerados golpistas o de traición a la patria, así como quienes hayan solicitado una intervención militar en Nicaragua.
La reforma también modifica la duración del mandato presidencial, que pasa de seis a siete años.
Según explicó el medio de comunicación nicaragüense La Prensa, se trata de una reforma que amplía de seis a siete años el periodo de nombramiento de las personas que ocupen cargos de elección popular, jefaturas del Ejército y la Policía, entre otros. Pero, sobre todo, la modificación da potestar al Consejo Supremo Electoral (CSE) para quitar la personería jurídica a partidos políticos que ellos consideren financiados por Estados Unidos.
El presidente de la Asamblea Nacional nicaragüense, Gustavo Porras, admitió que la modificación se da “por la orientación” de Daniel Ortega y Rosario Murillo. La propuesta se habría sometido a consulta con allegados del régimen, encabezados por los hijos de los dictadores, la cúpula militar y policial.
“No podrán participar los golpistas, no podrán participar los traidores, no podrán participar los que violen la Constitución, y no podrán participar los que reciban financiamiento del extranjero, los agentes del extranjero”, argumentó Porras.

