“Naturalmente, actuaremos con reciprocidad con nuestros colegas búlgaros”, indicó en una rueda de prensa conjunta con el canciller de Venezuela, Carlos Faría.
“Las personas que Bulgaria expulsó ilegalmente, declaró persona non grata, ellas, en su mayoría, aseguraron la actividad esencial de nuestra misión diplomática”, recalcó. Ahora, “después de este numerito, que es completamente ilegal en nuestra opinión, la Embajada ya no es capaz de trabajar normalmente”, explicó.
Lavrov sostuvo que la decisión de Sofía de expulsar a estos diplomáticos rusos “no la tomó de forma independiente” el primer ministro saliente, Kiril Petkov, ya que él “tiene una orientación abiertamente y sin ambigüedades pro—estadounidense y está preparado para cumplir cualquier deseo de su soberano”, dijo.
Los 70 diplomáticos rusos abandonaron el domingo el territorio búlgaro en dos aviones fletados por Moscú, luego de que el Kremlin amenazara con romper relaciones si no se revocaban estas expulsiones.