
Washington, Estados Unidos. Los trabajos para retirar el nombre del presidente estadounidense Donald Trump de la fachada de la sala de espectáculos Kennedy Center, en Washington, comenzaron este sábado 13 de junio, en cumplimiento de una decisión de la justicia federal.
Un toldo blanco ocultaba gran parte del nombre del edificio, mientras un fuerte ruido resonaba en la zona y los corredores matutinos se detenían brevemente frente al recinto para observar el avance de las obras.
Los trabajos se llevan a cabo luego de que un juez federal desestimara una solicitud de último minuto de la junta directiva del Kennedy Center, controlado por Trump y sus allegados, que buscaba impedir la retirada del nombre del presidente republicano.
El Kennedy Center ya había retirado el lunes el nombre de Trump de su sitio web, pero seguía en la fachada en la madrugada del sábado.
El viernes por la noche una multitud frente al edificio celebraba entre gritos el montaje de los andamios, mientras miles de internautas seguían la escena transmitida en directo por internet.
La remoción del nombre se había retrasado debido a “tormentas que presentaban riesgos para la seguridad de los trabajadores” y ahora esperan completarse la mañana del sábado, explicó el director ejecutivo del Kennedy Center, Matt Floca, en una declaración.
Trump, después de colocar a sus allegados al frente de la junta directiva de la institución, había añadido en diciembre su nombre al de su lejano predecesor demócrata asesinado John F. Kennedy, para rebautizarla como “Trump Kennedy Center”.
Pero el juez Christopher Cooper ordenó el 29 de mayo retirar, en un plazo de dos semanas, toda referencia “al presidente Trump o a cualquier persona distinta del presidente Kennedy” en el edificio, en el sitio web del Kennedy Center o en cualquier material vinculado a la institución.
Cooper remarcó que solo el Congreso tiene la atribución de cambiar la denominación.
El jueves, la junta directiva y el Departamento de Justicia solicitaron a Cooper que suspendiera la ejecución de su fallo. El juez desestimó la petición el viernes.
El cambio de nombre había sido denunciado por la familia del presidente Kennedy y por la oposición demócrata, que cuestionaban su legalidad.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump buscó colocar su nombre e imagen en espacios oficiales, rompiendo con la tradición política estadounidense.
Cooper también suspendió la orden de Trump de cerrar el Centro Kennedy durante dos años para reformas, que debían comenzar en julio.
No obstante, autorizó la continuación de las obras de reparación previstas, cuya “necesidad parece evidente”, y precisó que no se opondría a una nueva decisión de cierre si esta se tomara tras una evaluación más exhaustiva de los pros y las contras.
