
Lima, Perú. El candidato presidencial Rafael López Aliaga denunció el viernes que en Perú se consuma “un golpe de Estado contra la democracia” y acusó a las autoridades electorales de manipular el escrutinio de la primera vuelta del 12 de abril, cuyo resultado definitivo aún no se conoce a casi un mes de la votación.
“Las autoridades electorales nos están imponiendo una segunda vuelta con dos personas que no son legítimas”, afirmó el líder del partido Renovación Popular en una conferencia de prensa con corresponsales extranjeros en Lima.
Con el 99% de los votos contabilizados, la excandidata presidencial Keiko Fujimori encabeza los resultados con el 17,1% de los sufragios.
Detrás de ella, el izquierdista radical Roberto Sánchez y López Aliaga se disputan el segundo cupo para la segunda vuelta, prevista para el 7 de junio. Sánchez lleva ventaja con el 12% frente al 11,9% de López Aliaga, una diferencia de aproximadamente 20.000 votos.
Amenaza de desconocimiento
El exalcalde de Lima advirtió que, de mantenerse esos resultados, su movimiento no los reconocerá.
“Va a ser un gobierno ilegítimo, espurio, impuesto por una dictadura que está basada en la autoridad electoral”, sentenció.
Renovación Popular acumula semanas denunciando fraude e irregularidades en el proceso y ha convocado varias protestas. López Aliaga anunció además una “gran marcha” de protesta, aunque no precisó fecha.
El 12 de abril sí se registraron incidencias: demoras en la apertura de mesas de votación y fallas logísticas obligaron a extender un día la jornada en Lima.
Sin embargo, la misión de observadores de la Unión Europea concluyó que no encontró elementos que sustenten una “narrativa de fraude”.
El Jurado Nacional de Elecciones, máxima autoridad electoral del país, anunció el sábado que la primera vuelta será sometida a una auditoría informática, aunque no precisó plazos.
López Aliaga también lamentó que sus solicitudes de repetir la votación en la capital fueran rechazadas y cuestionó la transparencia del proceso en su conjunto.
