
Madrid, España. Las autoridades de la República Democrática del Congo (RDC) confirmaron que el brote de ébola declarado a mediados de mayo en el este del país ha dejado ya más de 6.500 casos y cerca de 3.150 muertos.
Mientras tanto, crece el temor por la expansión de la enfermedad hacia zonas del centro del territorio africano.
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) señaló que hasta la fecha se han registrado 6.522 casos y 3.134 fallecidos, incluidos 86 contagios y 30 muertes durante las últimas 24 horas.
En ese mismo periodo, un total de 21 pacientes recibieron el alta, lo que eleva a 1.516 el número de personas recuperadas.
Asimismo, el organismo indicó que la tasa de letalidad del virus se sitúa en el 48,1%, mientras que el seguimiento de los contactos alcanza el 86%.
La provincia de Ituri, en el noreste, concentra el 80,9% de los contagios detectados por las autoridades y se mantiene como epicentro del brote.
El brote en la RDC es ya el más mortífero en la historia del país, al superar el registrado entre 2018 y 2020.
Las proyecciones apuntan a que incluso podría superar el número de víctimas del brote ocurrido entre 2014 y 2016 en África occidental, que dejó 28.616 casos y 11.325 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La RDC —que en diciembre de 2025 decretó el fin de otro brote, en este caso en Kasai— es considerada el país con mayor experiencia del mundo en el manejo del ébola.
El país ha enfrentado más de una docena de brotes desde que el virus fue identificado en 1976, durante un doble brote que tuvo uno de sus epicentros en la localidad congoleña de Yambuku, a orillas del río Ébola, del que tomó su nombre la enfermedad.
