
Cabo Cañaveral, Florida. Los cuatro astronautas de la misión Artemis II continúan su viaje según lo previsto y se preparan para poner rumbo a la Luna, en el primer sobrevuelo tripulado del satélite en más de 50 años.
La NASA confirmó este jueves que dio luz verde a la tripulación para encender los motores de la cápsula Orion y abandonar la órbita terrestre rumbo a la Luna, en una maniobra clave del viaje.
A bordo viajan los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes realizan una misión de ida y vuelta de aproximadamente 10 días.
Desde su despegue el miércoles a bordo del cohete Space Launch System, desde el Centro Espacial Kennedy, la tripulación ha ejecutado diversas pruebas técnicas, incluido un encendido de motores para elevar su órbita terrestre y prepararse para la trayectoria lunar.
Una vez completada la maniobra para dirigirse hacia la Luna, no habrá posibilidad de retorno inmediato: los astronautas deberán rodear el satélite antes de emprender el regreso a la Tierra, previsto en un plazo de entre seis y ocho días.
La misión Artemis II busca allanar el camino para un eventual regreso de humanos a la superficie lunar en el 2028, en lo que sería el siguiente paso tras el programa Apolo, finalizado en 1972.
El lanzamiento generó reacciones desde el ámbito político. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, felicitó a los “valientes astronautas” y al equipo de la NASA por el éxito del despegue.
Pese a algunos inconvenientes iniciales —como fallas temporales en las comunicaciones, problemas en el sistema sanitario y ajustes de temperatura en la cápsula—, la agencia indicó que la misión se mantiene estable.
El programa Artemis, que ha enfrentado retrasos y altos costos, es considerado clave para el futuro de la exploración espacial tripulada y para el objetivo de establecer una presencia humana sostenida en la Luna.
