La Superintendencia de Pensiones (Supén) advirtió sobre deficiencias en los controles y en la capacidad de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para invertir recursos del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) en mercados internacionales.
En concreto, el órgano supervisor detectó inconsistencias entre la política de inversiones y la gestión del riesgo. además de vacíos en los controles internos y en las metodologías necesarias para administrar y dar seguimiento a ese tipo de operaciones.
Para la Supén, esta situación evidencia debilidades en la gobernanza financiera y limita la capacidad del fondo de jubilaciones para garantizar una adecuada relación entre la toma de decisiones, la evaluación de resultados y el perfil de riesgo moderado asumido por la entidad.
Así consta en el Informe a la Junta Directiva y al Comité de Vigilancia de la Caja Costarricense de Seguro Social sobre el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (ICV-2025), remitido por la Supén el 22 de mayo de 2025 a la Junta Directiva y al Comité de Vigilancia de la CCSS.
“En la revisión realizada se identificaron inconsistencias y aspectos de control interno que deben ser atendidos para incursionar en mercados internacionales. (...) En particular, se mantiene la ausencia de un marco formal que relacione los objetivos financieros de largo plazo, la estrategia de inversión, los indicadores de desempeño y la gestión integral de los riesgos financieros y actuariales”, detalla el informe.
“Esta situación evidencia debilidades en la gobernanza financiera y limita la capacidad del Régimen para asegurar una adecuada alineación entre la toma de decisiones, la medición de resultados y el perfil de riesgos moderado asumido por la entidad”, agrega.
Desde el 29 de julio, La Nación consultó a la CCSS sobre las observaciones de la Supén relacionadas con la gestión de las inversiones del IVM y las acciones previstas para atender las debilidades señaladas por el órgano supervisor. Al cierre de esta edición, la consulta estaba en trámite.
Dependencia con el sector público nacional y caída de la cartera
La advertencia de la Superintendencia surge mientras el IVM busca diversificar sus inversiones. No obstante, la participación del sector público nacional dentro del portafolio aumentó de 89,44% en 2024 a 90,81% en 2025.
A la vez, la exposición a moneda extranjera se redujo de aproximadamente 2,6% a 1,14% durante ese mismo periodo. Según la Supén, ambas tendencias incrementan la dependencia del fondo respecto al desempeño de la economía nacional y reducen los beneficios de una mayor diversificación.
En paralelo, el valor total del portafolio disminuyó en ese periodo en unos ¢149.144 millones, al pasar de ¢2,48 billones a ¢2,33 billones.
De acuerdo con el informe, esta reducción estuvo asociada principalmente al uso de recursos de la reserva para atender necesidades de liquidez del régimen, en un contexto marcado por el estancamiento de ingresos, atrasos en transferencias estatales y un mayor crecimiento del gasto.
CCSS colocó $10 millones fuera del país por primera vez en 2025
La posibilidad de invertir recursos de la reserva del IVM en mercados internacionales fue aprobada en marzo de 2016, cuando la Junta Directiva de la CCSS avaló una nueva Política de Inversiones que permitió adquirir valores emitidos fuera del país.
Sin embargo, la institución tardó cerca de una década en ejecutar ese mecanismo.
En mayo de 2025, la CCSS realizó la primera inversión internacional del IVM al colocar $10 millones en dos emisiones de bonos del Tesoro de Estados Unidos, según los estados financieros del régimen con corte a ese mes. Ese es el informe financiero más reciente disponible debido a los atrasos contables asociados con la implementación del sistema ERP-SAP.
Jaime Barrantes, gerente de Pensiones, explicó a La Nación en febrero pasado que se efectuaron dos colocaciones, cada una cercana a $5 millones.
Ambas se concretaron el 29 de mayo de 2025, con vencimientos previstos para el 30 de abril de 2027 y el 15 de marzo de 2028, respectivamente. Los títulos generarían rendimientos de 3,75% y 3,88%.
Reglas de inversión y controles presentan debilidades
Aunque la política y la estrategia de inversiones del IVM para 2025, aprobadas por la Junta Directiva el 30 de abril de ese año, contemplaban la diversificación del portafolio y la posibilidad de invertir en mercados internacionales, la Supén detectó varios ajustes pendientes antes de ampliar este tipo de operaciones.
El órgano supervisor identificó inconsistencias entre los límites fijados para las inversiones en el exterior y el nivel de riesgo que el propio régimen declaró estar dispuesto a asumir.
“Los límites de exposición por clase de activo en inversiones internacionales no son consistentes con los rangos definidos de apetito, tolerancia y capacidad de riesgo”, advirtió la Supén en el informe.
También señaló la ausencia de una metodología para calcular eventuales pérdidas de los instrumentos financieros y registrar su impacto contable.
Además, señaló que la política de inversiones carece de herramientas para dar seguimiento al portafolio, como indicadores para evaluar el desempeño, parámetros de comparación de resultados, lineamientos sobre liquidez en moneda extranjera y mecanismos de cobertura frente a riesgos.
La Supén informó de que trasladó estas observaciones a la CCSS. La Gerencia de Pensiones respondió que trabaja en ajustes al perfil y apetito de riesgo, así como a la política de inversiones. Sin embargo, al cierre del informe, esos cambios aún no habían sido aprobados por la Junta Directiva ni remitidos al órgano supervisor para su valoración.
Informe Supén IVM 2025.pdf
Supén cuestiona el modelo para valorar inversiones
La Supén también advirtió debilidades en el modelo que utiliza el IVM para valorar sus inversiones. Durante el 2024 y 2025, el régimen reformó su Reglamento de Inversiones y eliminó la obligación de valorar los activos a precios de mercado para adoptar un esquema basado en el costo amortizado.
Esto quiere decir que las inversiones del IVM ya no se actualizan según el precio real que tienen hoy los activos en el mercado, sino que se mantienen en los estados financieros al valor de compra ajustado con el tiempo.
Según el órgano supervisor, ese cambio presenta deficiencias en la distribución de responsabilidades dentro de la gestión financiera. Señaló que la determinación del valor recuperable de los activos y el registro de eventuales pérdidas corresponden principalmente a las áreas contables y financieras, mientras que el papel del Área de Riesgos no está claramente definido en el proceso.
Además, indicó que el régimen carece de un marco integral que articule los objetivos financieros de largo plazo con la estrategia de inversión, la evaluación de resultados y la gestión de los riesgos financieros y actuariales.
Para la Supén, estas debilidades limitan la capacidad del IVM para alinear sus decisiones de inversión con los resultados esperados y el nivel de riesgo que está dispuesto a asumir.
