Radiográfica Costarricense (Racsa) presentó un plan de aumentos salariales para los próximos cuatro años, tras determinar que los sueldos de algunos puestos están por debajo de los que ofrecen otras compañías del sector. No obstante, el ajuste aprobado para el 2026 provocará un deterioro en su proyección financiera.
La empresa pública acordó un proceso escalonado de incrementos para sus empleados tras determinar, al primer semestre del 2025, que algunos de sus puestos de trabajo se encontraban, en promedio, un 13,38% por debajo de las remuneraciones del mercado.
Así lo determinó una encuesta semestral elaborada por la firma Price Waterhouse Coopers (PWC), contratada por Racsa, que comparó datos salariales de empresas públicas y privadas en el sector telecomunicaciones con los últimos cinco periodos evaluados a nivel interno de la Radiográfica.
Según la subsidiaria del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), este rezago la coloca en desventaja competitiva en materia salarial e, incluso, ha incidido en la salida de personal hacia mejores oportunidades remuneradas en el sector. En 2025, por ejemplo, la empresa registró la salida de 190 personas por renuncia.
Así se consigna en el Informe del análisis de la Encuesta Salarial SEIS de PWC (DTC-724-2025), divulgado por la Dirección Administrativa Financiera de Racsa en agosto del 2025. La Nación tiene copia de este documento.
A partir de ese diagnóstico, la empresa propuso un plan para disminuir la brecha, con incrementos semestrales del 3% durante cuatro años (6% anual) en los puestos con salarios por debajo del promedio del sector. Estos ajustes, según el documento, quedarían sujetos a evaluaciones financieras y técnicas.
El ajuste a los empleados tendría un costo total estimado en ¢2.153 millones y se aplicaría de forma gradual —con un avance de desembolso del dinero del 12,5% por semestre— con el fin de cerrar la brecha salarial sin comprometer la sostenibilidad financiera de la empresa.
Bajo ese planteamiento, el primer aumento fue avalado el 19 de setiembre del 2025, mediante el oficio GG-1525-2025, por el gerente general de Racsa, Mauricio Barrantes Quesada. La medida establece un alza del 3% a partir del segundo semestre del 2026.
Racsa confirmó a La Nación que esta es la única aprobación que se ha dado hasta el momento y equivale, en promedio, a un incremento salarial aproximado de ¢25.500 mensuales por funcionario.
No obstante, un oficio emitido el 12 de setiembre por el Departamento de Talento Humano y Cultura (DIAF-536-2025) advierte que el aumento afectará indicadores financieros como el margen operativo y la utilidad neta sobre ingresos.
Además, la utilidad antes de impuestos, depreciaciones y amortizaciones, previa a la autorización del alza, era de ¢6.095 millones, pero con el ajuste baja a ¢3.860 millones, según el oficio en poder de este diario.
Aunque el Departamento no anticipó cifras negativas, sí se proyectó una disminución respecto a lo inicialmente presupuestado para el 2026. Aun así, la dependencia determinó que existía viabilidad para incorporar el ajuste al presupuesto y al Plan Financiero, por lo que dio luz verde para su respectiva aplicación.
Para el 2026, el informe indica que Racsa dispone de un presupuesto de ¢240.000.000. Sin embargo, para ejecutar el plan de equiparación salarial, requeriría ¢298.361.230 adicionales, lo que elevaría el costo total a ¢538.361.230.
Según el documento, ese monto deberá incorporarse mediante una modificación al presupuesto ordinario o a través de uno extraordinario.
Racsa descarta ‘incrementos automáticos’
Ante consultas de La Nación, Radiográfica afirmó que, por ahora, solo se ha autorizado el aumento del 3% previsto para el segundo semestre del 2026. Asimismo, descartó que exista una aprobación plurianual o un esquema de incrementos automáticos para años posteriores.
“La autorización vigente corresponde exclusivamente al ajuste salarial del 3% a aplicar durante el segundo semestre de 2026. Cualquier ajuste futuro deberá ser analizado y aprobado de forma individual, con base en criterios técnicos, el cumplimiento de metas estratégicas y la salud financiera”, detalló la Gerencia General de la empresa.
En relación con la disminución que muestran los indicadores financieros ante el aumento salarial aprobado, Racsa señaló que “no existe un estándar único” para determinar si los resultados son positivos o negativos, ya que su valoración depende del entorno competitivo, el ciclo económico y la etapa de desarrollo empresarial.
No obstante, agregó que “monitorea de manera permanente” las variables para garantizar resultados sostenibles, en comparación con su desempeño histórico, parámetros de referencia y lineamientos de los órganos de control.
“En cuanto a la rotación de personal, podemos identificar que, dentro de los elementos de mayor impacto es el salario, siendo que RACSA ha tenido salida de personal mucho mayor en el 2025, por motivo de renuncia y de cara a una mejor oferta laboral en la remuneración, por lo que, es importante mantener el equilibrio de los salarios a nivel de mercado y no permitir que la brecha salarial continúe incrementando cada semestre”.
— Informe del análisis de la Encuesta Salarial SEIS de PWC (DTC-724-2025), Racsa.
Asimismo, sobre las razones para aplicar el incremento, la gerencia general señaló que la medida “no obedece a una pérdida de competitividad estructural”, sino a los resultados de estudios técnicos de mercado salarial realizados periódicamente.
Añadió que el último ajuste general se efectuó en el 2021 y que, desde entonces, el sector tecnológico privado ha experimentado un crecimiento acelerado en las remuneraciones, lo que provocó brechas asociadas a esas dinámicas.
No obstante, el informe de la Dirección Administrativa Financiera advierte una pérdida de competitividad “progresiva” y “evidente” en materia salarial desde los periodos semestrales del 2023 en adelante.
Empresa señaló brechas salariales
Según el Informe del análisis de la Encuesta Salarial SEIS de PWC, se efectuó un estudio de mercado para redefinir sueldos y actualizar los rangos mínimos, medios y máximos, como parte de la revisión periódica que aplica Racsa en materia de remuneraciones.
La firma consultora recopiló información de 420 empresas (39% grandes, 40% medianas y 21% pequeñas, nacionales e internacionales) y tomó como referencia el percentil 50 para comparar los salarios del mercado con los de la entidad.
El documento concluye que, en los últimos años, las remuneraciones del sector han crecido por encima de la inflación y que, sin distinción de tamaño, las compañías otorgaron, en promedio, incrementos superiores al 2%.
No obstante, en el caso de Racsa, la tendencia fue inversa a la observada en el mercado. PWC determinó que algunas categorías registraban remuneraciones inferiores, en promedio, a las que ofrecían otras compañías por esos mismos puestos. En total, la empresa registró, al primer semestre del 2025, un −13,38% menos en cuanto a salarios.
Al analizar los resultados por escala laboral, los puestos en el área técnica fueron aquellos que más resintieron la diferencia con otras empresas del mercado, siendo que recibían, en promedio, un salario 20,27% menor que las empresas encuestadas al primer semestre del 2025.
“En este momento, no se prevén incrementos adicionales ni existe como objetivo inmediato la equiparación total de las diferencias identificadas frente al mercado. El enfoque de la empresa es una mejora progresiva y sostenible de las condiciones laborales, según lo permitan los resultados del negocio”.
— Gerencia general de Racsa.
El informe advierte, además, que esta pérdida de competitividad salarial se ha acentuado de manera progresiva desde 2023 y podría generar un mayor impacto financiero si la brecha continúa ampliándose.
No obstante, Racsa indicó a este diario que el objetivo inmediato no es equiparar por completo las diferencias detectadas frente al mercado, sino atenderlas de forma gradual.
En cuanto al personal, el Informe presupuesto de remuneraciones, seguros y otras partidas presupuestarias para el periodo 2026 (DTC-959-2025) indica que en el 2025 la empresa contaba con 980 plazas.
Por su parte, el informe DTC-724-2025 consigna, en ese sentido, que se registró una salida significativa por renuncias ante mejores ofertas salariales. La gerencia general confirmó a La Nación que se trató de 190 personas, aunque en su respuesta lo atribuyó a “decisiones personales del trabajador”.