La Corporación Ganadera (Corfoga) instó a los productores de todo el país a reforzar las medidas de prevención y vigilancia sanitaria en sus fincas, tras la confirmación de un nuevo brote de rabia bovina en Pavones de Golfito, Puntarenas.
El Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) confirmó el pasado 3 de agosto la presencia de rabia paralítica bovina en ese distrito, donde la enfermedad provocó la muerte de tres bovinos.
Corfoga indicó que este caso eleva a cinco los brotes registrados en lo que va del 2026, luego de los detectados en los cantones de Upala, Cañas y Osa, así como en el mismo Golfito. Ante este panorama, la organización subrayó la importancia de mantener una respuesta oportuna y coordinada entre los productores y las autoridades sanitarias.
¿Qué hacer ante la sospecha de rabia bovina?
Corfoga explicó que si un bovino presenta síntomas como dificultad para caminar, incoordinación, exceso de salivación, imposibilidad para levantarse, parálisis progresiva, cambios de comportamiento o muerte súbita sin causa aparente, el productor debe seguir el siguiente protocolo:
- Aislar el animal y evitar el contacto innecesario de personas y otros animales.
- No movilizar al animal enfermo ni retirar el cadáver sin instrucciones de la autoridad sanitaria.
- Reportar de inmediato el caso a la oficina más cercana del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) o del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), para que el personal oficial realice la valoración correspondiente y defina las medidas sanitarias necesarias.
- Seguir las recomendaciones emitidas por los funcionarios durante todo el proceso de atención del caso.
La organización también recomendó mantener la vacunación anual contra la rabia bovina, especialmente en las zonas donde históricamente se han registrado casos o existan murciélagos hematófagos.
Asimismo, instó a los ganaderos a observar diariamente el comportamiento del hato para detectar de forma oportuna cualquier signo clínico anormal y evitar manipular, sin las medidas de protección adecuadas, animales con síntomas compatibles con enfermedades neurológicas.
Corfoga añadió que es fundamental mantener actualizados los registros sanitarios, cumplir con los programas oficiales de prevención y facilitar la labor del personal de Senasa cuando sea necesario realizar inspecciones, investigaciones epidemiológicas o campañas de vacunación.
