Marvin Barquero. 21 noviembre
Una medida aplicada por el Servicio Fitosanitario del Estado en el caso de aguacate Hass tiene abierto un conflicto con México en la Organización Mundial del Comercio (OMC), el cual debe atendido y financiado por el Comex. Foto: Alonso Tenorio
Una medida aplicada por el Servicio Fitosanitario del Estado en el caso de aguacate Hass tiene abierto un conflicto con México en la Organización Mundial del Comercio (OMC), el cual debe atendido y financiado por el Comex. Foto: Alonso Tenorio

El Ministerio de Comercio Exterior (Comex) tiene abiertos varios conflictos comerciales juntos, por primera vez en su historia, y todos ellos se refieren al intercambio de productos agropecuarios.

Aunque los reclamos comerciales proceden de medidas o acciones de otros ministerios, la negociación o representación del país internacionalmente en esta materia está asignada al Comex.

Uno de los conflictos más añejos es la medida fitosanitaria para restringir el comercio de aguacate de la variedad Hass procedente de nueve mercados, aplicada en mayo del 2015. La medida la ordenó el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), dependencia adscrita al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

México, el principal exportador de la fruta, elevó el caso a la Organización Mundial del Comercio (OMC), donde un panel de árbitros revisa en este momento el caso y resolverá la pugna.

También está el conflicto de la fijación del precio del arroz, criticada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE); empero, esta medida fue apoyada por los ministerios de Economía, Industria y Comercio (MEIC) y el MAG.

El respaldo se dio en un acuerdo con el sector arrocero, el domingo 23 de agosto, firmado a las 7 p. m., pese a que la OCDE criticó en informes sobre el país la política de regulación de ese grano.

Costa Rica ya fue invitado a formar parte de la OCDE, organización en la cual el asunto de la fijación del precio del arroz estará presente. El Comex maneja la representación ante ese organismo multilateral.

“¿Usted cree que fácilmente puede vender un grano de arroz en Japón, aunque es un país miembro de la OCDE? Tampoco puede exportar papas a Holanda. Nadie en Costa Rica reclama por eso; los enemigos de nosotros están aquí adentro”. Juan Rafael Lizano, presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria.
Uno reciente

Brasil y Canadá protestaron porque Costa Rica impuso una salvaguardia que elevó los aranceles o impuestos de entrada al azúcar desde el original 45% hasta un 72,68%.

Los dos países exportadores del producto reclamaron y el tema se mantiene en negociaciones con el Comex. Pese a eso, Brasil ya informó a la OMC de una lista de productos a los que elevó el impuesto de entrada, mientras que Canadá se reservó ese derecho ante el mismo organismo.

Otra de las deliberaciones abiertas es la decisión de Panamá de cerrar el ingreso de leche costarricense a su territorio. Se aplica desde el 1.° de juio de este 2020 y los panameños aducen que se debe al vencimiento de certificaciones de plantas industriales ticas.

Ese procedimiento es manejado por el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), adscrito al MAG, pero las negociaciones las canaliza Comercio Exterior.

Sin medir represalias

El exviceministro del Comex, Fernando Ocampo, consideró que el país está tomando medidas de tipo comercial, las cuales están autorizadas en mecanismos multilaterales o en tratados comerciales, sin considerar, empero, que los acuerdos también contemplan opciones de reacción de las demás naciones.

Esa situación, agregó, lleva a que el Comex tenga abiertos, como nunca antes en su historia, varios frentes de negociación. Esto sucede, advirtió, mientras el presupuesto de esa antidad para invertir en negociadores fue reducido.

“La OMC o los tratados tienen disposiciones para restablecer el balance de los derechos y obligaciones de los países: si pongo una salvaguardia, por ejemplo, hay que buscar una forma de compensar, aunque no es obligatoria, pues a falta de ella los otros países asumen el derecho de hacer una compensación por su propia mano”, recordó Ocampo.

En todos los casos, continuó, lo idea es resolver los problemas en el campo bilateral (negociaciones entre los dos países), pues si se elevan a la OMC o a los mecanismos de solución de controversias de los tratados de libre comercio (TLC) se debe invertir en el proceso, la resolución tarda mucho y, mientras tanto, hay empresas que se siguen viendo afectadas con los problemas.

El exministro del MAG y actual presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria (CNAA), Juan Rafael Lizano, defendió las medidas como una legítima defensa comercial del país.

Adujo que los grandes países aplican siempre esa defensa. “Dígame si se puede vender una papa en Holanda, ¿por qué no investigan si el azúcar que nos manda Canadá en realidad viene de Brasil? México reclama el tema del aguacate y nosotros no hemos podido meter una piña en ese territorio; todo eso es defensa comercial”, enfatizó Lizano.

Agregó que el asunto de la OCDE con el arroz es una recomendación, una opinión. Pero, en todo caso, agregó, Japón tiene sistemas de protección de su producción arrocera, al igual que Corea, ambos países miembros de esa organización.

“Los grandes países tienen cerrada la frontera a productos que se cosechan en su territorio y le dan el sustento a su población; no se vale arriesgar eso solo porque unos cuantos importadores se quieren ganar la plata”, sentenció Lizano.

El dirigente agrícola lamentó que los defensores del libre comercio no se presenten cuando Costa Rica no puede enviar una piña o un litro de leche a México. “A veces los enemigos están entre nosotros”, consideró.