Agencia AFP. 16 marzo
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, aununció que está en conversaciones con China para ampliar la vía ferroviaria hasta Costa Rica. Albert Marín
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, aununció que está en conversaciones con China para ampliar la vía ferroviaria hasta Costa Rica. Albert Marín

China entregó el viernes pasado a Panamá un estudio de factibilidad para la construcción de una línea de tren entre la capital panameña y la frontera con Costa Rica, una obra que ilustra la expansión de Pekín en América Latina.

“Este estudio, sin duda alguna, abre el camino para este gran proyecto para Panamá”, dijo el presidente, Juan Carlos Varela, durante la entrega del estudio por parte del embajador chino en Panamá, Wei Qiang.

“Es económicamente factible por la rentabilidad social que representa para el pueblo panameño. Es rentable y viable construirlo”, añadió el mandatario.

Según el proyecto, la línea uniría Ciudad del Futuro, 37 kilómetros al oeste de la capital panameña, con la localidad de David, a unos 50 kilómetros de la frontera con Costa Rica.

El estudio prevé 391 kilómetros de trayecto con 22 estaciones, cinco de ellas de carga, con una inversión estimada en $4.100 millones.

De aprobarse la propuesta, la línea ferroviaria se finalizará en seis años y generará 6.000 empleos durante la construcción y 2.900 puestos en la operación y mantenimiento del proyecto.

El informe realizado por la compañía China Railway Design Corporation indica que los trenes serían de ocho vagones con una capacidad de 700 pasajeros y podrían realizar el trayecto completo en dos horas y media.

Varela y el embajador Wei manifestaron que el proyecto forma parte de “la ruta de la seda” del siglo XXI, término que utiliza Pekín para definir su política de expansión mundial mediante obras de infraestructuras.

El gobernante panameño adelantó que hay conversaciones en marcha para que el tren llegue hasta Costa Rica.

China y Panamá “están convencidas de la bondad de la conexión, de la unión, comunicación y apertura como motor de la economía mundial de nuestros días”, comentó el embajador Wei.

Ambos países establecieron relaciones diplomáticas en el 2017, luego de que Panamá rompió con Taiwán.

China busca que Panamá se convierta en un punto de conexión logístico para la expansión de su comercio, inversiones y diplomacia en Latinoamérica, mientras que Panamá espera una lluvia millonaria de inversiones chinas en infraestructuras.

El país asiático es el segundo usuario del Canal de Panamá, después de Estados Unidos, y el principal origen de las mercancías que se distribuyen en el continente a través de la zona franca panameña de Colón, la mayor de la región.