
El Instituto Costarricense de Turismo (ICT) señaló que la salida de cuatro rutas aéreas de Volaris en Costa Rica no obedece a la estructura de impuestos ni costos regulatorios que se cobran en Costa Rica a las empresas aéreas, pese a lo afirmado por la empresa.
Ronny Rodríguez Chan, director de Sostenibilidad y Desarrollo Corporativo de Volaris, dijo a La Nación que, aunque la empresa ofrecía tarifas competitivas, los tributos elevaban de forma significativa el monto a pagar; en algunos casos, hasta el 57% del precio final.
Sin embargo, el ICT descartó ese argumento: “No ha habido cambios en la estructura de impuestos ni en los costos regulatorios que puedan explicar esta decisión, por lo que estamos ante una determinación estrictamente comercial”.
Esa institución destacó que un estudio del Banco Mundial señaló que los aeropuertos de la región, y particularmente los de Costa Rica, “se encuentran entre los más competitivos en costos operativos en las Américas, lo que refuerza que el entorno de operación en el país es favorable”.
El ICT añadió que respeta las “decisiones comerciales” que toman las aerolíneas. Señaló que, en el caso de Volaris, no se trata de una salida de Costa Rica, “sino de un ajuste de su operación en la región centroamericana en su conjunto“.
“Es relevante señalar que Volaris mantiene operaciones desde Costa Rica hacia destinos como Orlando, Cancún, Guadalajara y Ciudad de México, lo cual confirma que el país continúa siendo un mercado vigente dentro de su estrategia”, finalizaron.
Suspensión de rutas
El 18 de febrero, Volaris suspendió cuatro rutas aéreas que operan desde y hacia Costa Rica debido a la alta carga impositiva que encarece los boletos.
Chan dijo que la medida afectará los vuelos directos con destino a San Salvador y Ciudad de Guatemala, así como la ruta hacia Miami, Estados Unidos.
Asimismo, el director indicó que la compañía suspendió la ruta directa a Tegucigalpa. Este servicio inició operaciones el 1.º de diciembre pasado y fue cancelado el 12 de enero por las mismas razones.
“Nuestra promesa de valor es ofrecer al cliente un precio final de modelo de bajo costo, propio del modelo de Volaris. (Esto) ha sido imposible, porque, al momento en que el cliente va a realizar el pago de su boleto, se le incrementan los impuestos y tasas aeroportuarias que, en el precio final del boleto, llegan a representar el 57% del precio final del boleto o más”, señaló Rodríguez.
“Esto ha hecho imposible que el cliente perciba el modelo de bajo costo y el esfuerzo de reducción tarifaria de la compañía. Siguen percibiendo que los precios son altos y que la aerolínea es culpable del precio alto y que su promesa de valor no está siendo cumplida”, agregó.
El diputado del Partido Liberal Progresista (PLP), Eliécer Feinzaig, criticó el veto del presidente Rodrigo Chaves a un proyecto de ley suyo que buscaba reducir el costo de los tiquetes aéreos mediante una reducción de tributos.

