
La empresa estadounidense Switchback Medical anunció este lunes el inicio de sus operaciones en Costa Rica con la ocupación de una planta en Coyol Free Zone, en Alajuela. La instalación forma parte de su estrategia de expansión global en el sector de dispositivos médicos.
La compañía indicó que este primer paso se complementará con la construcción de una segunda planta de mayor tamaño en Evolution Free Zone, en Grecia, cuya apertura se proyecta para 2027. Ambas instalaciones permitirán atender la creciente demanda de manufactura y desarrollo en la industria.
La nueva instalación en Alajuela cuenta con más de 1.600 metros cuadrados de infraestructura, incluyendo un cuarto limpio de aproximadamente 350 metros cuadrados. Según la empresa, el enfoque inicial se centrará en procesos de extrusión termoplástica y producción de componentes de alta precisión para dispositivos médicos.
La operación también contempla el desarrollo y la transferencia de productos desde etapas tempranas. La compañía prevé completar la manufactura y la certificación ISO 13485 durante este mismo año, lo que permitirá consolidar sus estándares de calidad en el país.
El Ministerio de Comercio Exterior señaló que esta inversión refleja la confianza de empresas globales en el ecosistema costarricense de ciencias de la vida. La entidad destacó factores como el talento humano calificado, la innovación y los incentivos competitivos como elementos clave para atraer este tipo de proyectos.
Por su parte, la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer) indicó que el sector de dispositivos médicos lideró las exportaciones nacionales en 2025, con una participación del 31%. La institución considera que la llegada de Switchback Medical fortalece la cadena de valor y el posicionamiento del país en manufactura avanzada.
La empresa planea integrar sus capacidades de diseño y manufactura para ofrecer soluciones completas, desde el desarrollo inicial hasta la producción a gran escala. Este modelo busca agilizar procesos y reducir costos para sus clientes en el mercado global.
A largo plazo, las dos plantas en Costa Rica permitirán ampliar operaciones en dispositivos intervencionistas y consolidar nuevas líneas de producción, en un contexto de expansión sostenida del sector médico.