
La inteligencia artificial (IA) ha acelerado su evolución: pasó de herramientas tradicionales a una fase generativa capaz de crear contenido original. Sin embargo, ya hay un nuevo nivel que empieza a ganar terreno: la IA agéntica.
Se trata de una tecnología más avanzada, con sistemas capaces de planificar, ejecutar secuencias complejas de tareas y tomar decisiones de forma autónoma, sin supervisión humana en cada paso.
Ante este panorama, el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) trabaja en un plan nacional de upskilling (mejora de habilidades) y reskilling (fortalecimiento de las habilidades) para preparar a los trabajadores de estos sectores antes de que la transición los tome por sorpresa.
En esta estrategia participan el sector empresarial, la academia y organismos internacionales como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), indicó Marlon Ávalos, director de Investigación, Desarrollo e Innovación del Micitt.
“Un agente de IA hoy puede gestionar un ciclo completo de atención al cliente, desde el primer contacto hasta la resolución, incluyendo excepciones y seguimiento, sin intervención humana. Eso es exactamente lo que hacen los trabajadores de BPO (sector de subcontratación de procesos de negocio) de mayor valor en Costa Rica”, explicó Ávalos.
Ronald Lachner, presidente de la Asociación de Zonas Francas (Azofras), consideró fundamental que Costa Rica avance en la toma de decisiones y acciones para responder a estas nuevas necesidades, priorizando programas concretos en conjunto con el sector productivo.
Para Lachner, la IA funciona como un motor de reconversión laboral, al ampliar las capacidades del talento humano y promover servicios de mayor valor agregado.
“El mensaje es claro: la IA transforma los empleos y los hace más valiosos. El principal desafío radica en invertir en el desarrollo del talento, mediante estrategias de mejora de habilidades y la recapacitación o cambio de habilidades“, indicó Lachner.
El directivo agregó que la IA ya ha demostrado su capacidad para transformar sectores como servicios administrativos, finanzas, tecnología, marketing, manufactura, salud y educación.
Dicho cambio ocurre, principalmente, por la automatización de tareas repetitivas y operativas —como revisión de documentos, generación de reportes o atención de consultas estándar—, lo que permite a las personas enfocarse en labores más estratégicas, analíticas y creativas.
Oportunidad para Costa Rica
Por su parte, Vanessa Gibson, directora de Clima de Inversión de Cinde, explicó que un reciente sondeo reveló que el 83% de las empresas del sector ya utiliza soluciones de IA, y que el 80% planea aumentar su inversión en esta tecnología.
Gibson señaló que el país enfrenta una reconfiguración clara del talento que demandan las empresas. Los perfiles más buscados en proyectos de IA incluyen desarrolladores de software, ingenieros de datos y especialistas en automatización.
Al mismo tiempo, las áreas donde más se aplica la IA —como análisis de datos, recursos humanos y finanzas— coinciden con aquellas que históricamente han concentrado funciones operativas y generación de empleo en el país.
Según el sondeo, el 43% de las empresas considera que el riesgo de no adoptar IA en los próximos tres años es muy alto, y otro 40% lo califica como alto. Ninguna lo percibe como bajo.
“Esto significa que la adopción va a acelerarse, no a frenarse, y con ella la transformación del perfil de empleo que el país genera”, afirmó Gibson.
La experta considera que la oportunidad está en posicionar a Costa Rica como un centro regional de servicios de IA, con talento especializado que permita atraer inversión y desarrollar soluciones tecnológicas.
