Marvin Barquero. 18 enero
En Costa Rica hay unos 150 importadores que también tienen tienda de ropa usada, así como otros 900 puntos de venta que le compran a los mayoristas, según cálculos del sector. Aquí, la tienda Renovación, ubicada en Guadalupe. Foto: José Cordero
En Costa Rica hay unos 150 importadores que también tienen tienda de ropa usada, así como otros 900 puntos de venta que le compran a los mayoristas, según cálculos del sector. Aquí, la tienda Renovación, ubicada en Guadalupe. Foto: José Cordero

Un decreto emitido en Costa Rica, donde se exige el lavado y secado a alta temperatura de la ropa usada traída del exterior causa un enfrentamiento entre importadores y textileros nacionales, e incluso provocó una consulta de Estados Unidos por una eventual restricción al comercio.

La medida de corte sanitario, emitida por el Ministerio de Salud, afectaría a entre 10 millones de kilos (10.000 toneladas) y 14 millones de kilos (14.000 toneladas) de ropa usada traída del exterior a Costa Rica, con datos al 2019. La cifra varía según la fuente de consulta.

Datos solicitados a la Dirección General de Aduanas indican que, en el 2019, el valor de las importaciones de ropa usada fue de $6,1 millones; de $6,7 millones en el 2018 y de $8,6 millones, en el 2017.

Las posiciones de los empresarios, mientras tanto, se mueven entre extremos. Una es la protección a la salud de los consumidores y el riesgo sanitario que pregonan los miembros de la Cámara Textil Costarricense (Cateco). Por el otro lado, el fuerte impacto económico en la gran cantidad de población que usa esas prendas, así como entre los empresarios que las traen y venden, presentado por la Asociación Costarricense de Importadores y Comercializadores de Ropa Usada (Acicru).

“Existe una posición muy clara de un gremio, donde se indica por escrito que lo pretendido es que se prohíba la importación de ropa usada”. Vanessa Calvo, asesora legal de importadores.

La ropa usada importada, procedente casi en su totalidad de Estados Unidos y Canadá, más conocida por eso como “ropa americana”, se interna ahora en Costa Rica luego de pasar por un proceso de fumigación en el país de origen, señaló la representante legal de Acicru, Vanessa Calvo. Los cargamentos llegan con la acreditación de ese proceso.

El nuevo reglamento técnico Textiles y productos textiles, ropa usada, registro y obligatoriedad de sanitización –no se ha puesto en vigencia– exige el lavado de las prendas a alta temperatura, en lavanderías autorizadas por el Ministerio de Salud, en territorio costarricense. En este momento no hay ninguna lavandería registrada y autorizada por Salud, denunció Calvo, por lo que la intención es eliminar el ingreso de ese producto.

Sin embargo, Douglas Alvarado, representante legal de Cateco, aseveró que las exigencias del decreto vigente actualmente (se emitió en el 2000) no se cumplen, porque el Ministerio de Salud no cuenta ni con los recursos ni con el personal necesario para realizar las inspecciones.

“Hay una normativa actual del Ministerio de Salud que se está incumpliendo, la cual exige que la ropa esté lavada, planchada y, además de eso, seleccionada. Esa labor que actualmente no se realiza pero es obligatoria, el reglamento lo traslada al sector privado”. Douglas Alvarado, asesor legal de Cateco

Según Alvarado, los requisitos actuales incluyen que las pacas de ese tipo de producto sean fumigadas y abiertas en el almacén fiscal, que se rechacen ropa interior, vestidos de baño, calcetines y zapatos, y que las prendas sean aplanchadas y clasificadas antes de salir al mercado. Todo eso, según Cateco, no se está cumpliendo e incluso sería más fácil para los importadores lo que se propone en el nuevo decreto.

Proceso

El decreto con la exigencia se publicó desde el 17 de diciembre del 2018, con previsión para entrar en vigencia seis meses después. Al llegar ese momento se prorrogó otros seis meses y el 16 de enero pasado se volvió a prorrogar otros seis meses, por parte del Ministerio de Salud.

En respuesta a un correo electrónico, el Ministerio de Salud recordó que el decreto fue firmado el 13 de setiembre del 2018 por la entonces ministra, Guisselle Amador, y que elimina el requisito de fumigación de la ropa usada, pero establece la higienización de todo producto de ese tipo que ingresa a Costa Rica mediante un proceso de lavado con agua, realizado con distintos agentes químicos, seguido de calor seco o húmedo.

La comunicación de Salud agrega que el actual ministro, Daniel Salas, “al conocer la legislación impulsada decidió solicitar una ampliación del rige, con el fin de analizar a profundidad la proporcionalidad de la medida de sanitización (usado como el sistema para dar sanidad a las prendas)”.

“La valoración se ejecuta aún, por lo que se requirió una nueva ampliación del rige con el fin de concluir el análisis de las mejores prácticas sanitarias internacionales en la materia”, concluyó la respuesta del ministerio emisor de las reglas.

Salud no respondió una consulta directa donde se le cuestiona si la presión proveniente de Estados Unidos causó la nueva prórroga. El Ministerio de Comercio Exterior (Comex), que maneja las relaciones comerciales del país, sí reconoció que hay una consulta “informal” al respecto planteada por los estadounidenses.

Calvo aseguró que Salud no ha presentado ninguna argumentación técnica para sostener su disposición, pues se han solicitado desde que se inició la discusión del tema. Agregó que formalizaron una solicitud ante ese ministerio, el 13 de enero de este año. En ella le piden certificaciones a Salud acerca de las lavanderías autorizadas, así como informes técnicos de los casos probados contra la salud pública atribuidos a estas prendas y de que las prendas continúan con ácaros luego de fumigadas.

Sin embargo, Alvarado asegura que hay capacidad incluso de pequeñas y medianas empresas para actuar como lavanderías y que la moratoria a la nueva legislación no ha sido aprovechada por las autoridades de Salud ni para preparar el sector ni para inspeccionara el cumplimiento de las reglas actualmente en vigencia.

Aseguró que los importadores solo quieren evadir cualquier requisito, pues el decreto nuevo fue puesto en consulta y ellos no dijeron nada. Además, dijo, la apertura de lavanderías en el país abriría nuevos empleos.

Al contrario, Calvo aseguró que la nueva medida pone en riesgo a 150 importadores y comercializadores directos, así como a otras 900 tiendas, especialmente en zonas rurales, que venden prendas adquiridas a los comercializadores. Todo este sistema genera al menos 925 empleos solo en las 150 tiendas de los importadores, según los datos reunidos por Acicru.

Estados Unidos consultó acerca del reglamento
En el 2018, Costa Rica importó casi 12.000 toneladas (12 millones de kilos) en
En el 2018, Costa Rica importó casi 12.000 toneladas (12 millones de kilos) en "ropa americana" o ropa usada, procedente de Estados Unidos y Canadá. Foto: José Cordero

El Ministerio de Comercio Exterior (Comex), encargado de manejar las relaciones comerciales de Costa Rica, reconoció que Estados Unidos hizo una consulta “informal” acerca del reglamento técnico Textiles y productos textiles, ropa usada, registro y obligatoriedad de sanitización.

“Estados Unidos consultó sobre el reglamento que regula la importación de ropa usada. Se trata de una consulta informal sobre aspectos técnicos, tales como los procedimientos de sanitización de la ropa. Este reglamento aún no se encuentra en aplicación”, respondió el Comex por escrito, ante una consulta de este medio.

Este tipo de consultas se realizan en el marco de las reglas del comercio internacional. Se pueden realizar en el ámbito multilateral, por medio de la Organización Mundial del Comercio (OMC), o mediante los acuerdos de los tratados de libre comercio (TLC). En este caso, la acción de Estados Unidos se da a la luz de lo pactado en el TLC entre Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana.

Estas solicitudes de información se presentan cuando hay dudas acerca de las reglas que regulan el comercio en algún sector. En este caso y según la Asociación Costarricense de Importadores y Comercializadores de Ropa Usada (Acicru), la duda es acerca de si los cambios en control sanitario de la ropa usada pueden violar el libre comercio.

Hasta ahora, este tipo de mercancía se fumiga en el país de origen, se certifica y se interna en Costa Rica. Un decreto emitido desde el 17 de diciembre del 2018, pero cuya vigencia se ha prorrogado dos veces, cambia esa fumigación por el lavado en Costa Rica y el secado a altas temperaturas o frío.

La última de estas prórrogas se dio este 16 de enero, un días antes de que el decreto empezara a regir. En una respuesta escrita, el Ministerio de Salud no respondió a una pregunta directa acerca de la influencia de la consulta de Estados Unidos en esta decisión.

La Cámara Textil Costarricense (Cateco), impulsora de las nuevas medidas sanitarias, aseguró que no son violatorias de las reglas comerciales y que incluso del decreto pasó el proceso de consulta en la OMC.

Douglas Alvarado, asesor legal de Cateco, recordó que durante el proceso de definición y emisión de las nuevas reglas, entre el 2017 y el 2018, los ministerios de Salud y de Economía, Industria y Comercio (MEIC) realizaron la consulta pública y en la OMC, sin que se diera objeción de ese organismo del comercio multilateral, donde está representado Estados Unidos.