Negocios

Empresas con vehículos eléctricos alaban ahorro, pero reclaman más centros de recarga

Aparte de la inversión del vehículo las empresas deben readecuar sus espacios y enfrentar limitaciones por la cantidad y distribución de centros de carga

Beneficios tales como menos consumo en combustibles, mayor compromiso ambiental e impulso de una tecnología moderna de movilidad, incentivaron a varias empresas a migrar sus flotillas de autos de combustión a vehículos eléctricos o híbridos.

Sin embargo, después de varios años de uso, las empresas comparten experiencias mixtas en cuanto a los beneficios obtenidos, principalmente debido a la poca infraestructura de recarga que hay en Costa Rica.

Desde empresas pequeñas hasta grandes licitaciones del Estado, los niveles de satisfacción pueden variar, de acuerdo con un sondeo de La Nación entre empresas privadas y públicas que adquirieron este tipo de vehículos para sus flotillas. Entre las ventajas, y que es el principal motivo para hacer el cambio, se encuentra el ahorro de combustible.

Diversas experiencias

De las empresas públicas la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) y el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) fueron las primeras en comenzar a abandorar los autos convencionales e incluir vehículos eléctricos.

El ICE realizó el cambio en el 2019, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), e incorporó 100 unidades eléctricas.

Según Roberto Quirós, coordinador del Programa de Electromovilidad del ICE, este cambio respondió a que, además de los beneficios ambientales por la nula emisión de partículas contaminantes en el ambiente, implicó un ahorro sustancial en la inversión de recursos de movilidad que realiza la Institución.

Puntualmente, desde que la flota fue integrada y hasta enero del 2021, el ICE ha ahorrado en la compra de combustibles y lubricantes un monto que supera los $83.000, lo que representa más de 88.000 litros de combustible.

No obstante, para la recarga de estos automóviles, la institución debió actualizar la infraestructura de manera que desde el 2019 hasta la fecha instaló 28 cargadores rápidos —de 100 kilovatios de capacidad— en las zonas de cobertura eléctrica del ICE, junto a otros ocho de 50 kilovatios, cuatro del ICE y cuatro de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz.

“Esta infraestructura garantiza el desplazamiento de los vehículos en todo el territorio costarricense”, agregó Quirós.

En el caso de la CCSS los vehículos están siendo utilizados para la atención regular de gestiones técnicas y administrativas en la sede central.

Giorgianella Araya, directora de Servicios Institucionales de la CCSS explicó que el cambio fue impulsado desde Casa Presidencial y los decretos del Gobierno de la República emitidos para promover estas tecnologías en las instituciones públicas, y apesar del poco tiempo que llevan con este tipo de flotilla su experiencia es favorable.

En el sector privado son varias las instituciones que han optado por transformar su flotilla y también de diversas actividades.

En el sector privado, por ejemplo, la constructora ICON optó por esta tecnología para el desplazamiento de directores de proyecto hasta el sitio de la obra, a las oficinas y visitas a clientes. De acuerdo con Mariana Elias, vocera de la empresa, desde hace tres años lograron ahorrar más de ¢150.000 al mes.

No obstante Elias advirtió de que las empresas que deseen hacer el cambio deberán considerar no solo la inversión en el automóvil sino una adicional cercana a los $500 para adaptar los puestos de recarga de la sede.

Asimismo, Michael Ramírez, director de Desarrollo de Negocios de Schneider Electric Centroamérica destacó que migrar la flotilla para compartir la visión de Costa Rica del plan nacional de descarbonización es una ventaja competitiva que responde a la integridad que promueven como negocio responsable con el planeta.

“Representa, aproximadamente, una tercera o cuarta parte del gasto de combustible fósil y los utilizamos para el traslado de los colaboradores dedicados a la atención comercial y de proyectos en todo el país”, explicó Ramirez.

Él destacó que Costa Rica cuenta con una serie de incentivos para promover el transporte eléctrico con beneficios económicos, por ejemplo, la reducción del impuesto general de la venta de vehículos, o exoneración de impuestos a la propiedad de forma gradual, según modelo del auto; además de que los vehículos eléctricos no están sujetos a la restricción vehicular, no deben pagar parquímetros y tienen un mantenimiento reducido, entre otros.

No obstante, coincidió que una de las principales desventajas que enfrenta el país para este tipo de movilidad es la falta de infraestructura de recarga eléctrica, en distintas zonas, como ejemplo, centros comerciales, banca y finanzas, bienes y servicios, (hotelería y restaurantes).

Electromovilidad en Costa Rica

Como parte del plan Nacional de Estaciones de Carga para este año Grupo ICE está comprometido con la instalación de 12 estaciones para carga media y 34 estaciones para carga rápida

FUENTE: Hyundai    || / LA NACIÓN.

Falta de infraestructura

Los vehículos eléctricos pueden utilizar tres métodos de carga: la carga rápida, media y lenta.

En el caso de la lenta, que es la más común y la que podrían utilizar todas las personas en sus casas u oficinas, se requiere del conector que traen los automóviles y un tomacorriente convencial para obtener carga completa.

La duración para un equivalente de “tanque lleno” es de 24 horas, pero de acuerdo con la página web de Hyundai los conductores cargan su vehículo en las noches mientras descansan y ese lapso de 8 horas es suficiente para recuperar gran parte de la carga utilizada en el día.

La segunda opción es una carga media la cual se puede encontrar en estaciones públicas, es decir, centros comerciales, iglesias, agencias del ICE, agencias de autos, entre otros. En este caso la duración es de cuatro horas y 35 minuntos para lograr el 100%; o menos si tiene una parte de la recarga.

La tercera y última opción que tienen los propietarios de estos vehículos es la carga rápida que con tan solo 27 minutos lograría una carga del 80% o más dependiendo del nivel en el que se encuentre el vehículo. Esta opción también está dispoible en estaciones públicas.

En cuanto al rendimiento en términos de kilómetros este varía de acuerdo al tipo de vehículo, pero se puede lograr una autonomía de hasta 250 kilómetros.

Tendencias de consumo

Adicional al ahorro de combustible el cambio a la flotilla eléctrica responde a una tendencia de consumo que se viene desarrollando desde hace una década aproximadamente.

Euromonitor, en su informe Tendencias de Consumo para el 2021 aseguró que las personas cada vez se inclinaban por productos o medios de transporte que cumplan con sus expectativas en cuanto a la protección del ambiente.

La creciente preocupación por el bienestar personal pone a la calidad del aire bajo el reflector. Desde la disminución de los viajes a la tendencia al veganismo, estas medidas apuntan a salvar el planeta de un potencial desastre ecológico.

Hyundai, por ejemplo, fue una de las primeras empresas en introducir al mercado costarricense autos que tuvieran un sistema de combustión eléctrico.

Desde el 2018 (año de introducción de autos electricos al país) hasta diciembre del 2020, la empresa había colocado un total de 240 vehículos a 50 empresas diferentes.

Rodolfo Araya, director Regional Comercial de Hyundai, aseguró que el perfil del cliente empresarial que adquiere un vehículo eléctrico para sus flotillas es diferente al del público general, ya que en la mayoría de los casos están familiarizados con el funcionamiento de ese tipo de carros, por lo que su curva de aprendizaje sobre el uso, consumo de combustible y carga es menor.

“Son personas que conocen el gasto que hace su empresa en combustible, lo que les cuesta cada kilómetro en gasolina, versus lo que podrían ahorrar con un auto eléctrico”, agregó Araya.

El mercado de vehículos electricos o híbridos en Costa Rica es cada vez más amplio. Otras agencias que cuentan con carros electricos son BMW, que pertenece a Red Motors; Toyota, de Grupo Purdy; Nissan, grupo Danissa; BYD, de Cori Motors; Renault, de Euro Advance y Jaguar, de Motores Británicos.

Andrea Hidalgo

Andrea Hidalgo

Periodista de la sección de Finanzas y Negocios de El Financiero. Licenciada en Periodismo Social. Excolaboradora del proyecto #NoComaCuento de La Nación.