Cristina Fallas Villalobos. 9 diciembre, 2019

El Grupo Farmanova Intermed (GFI) –dueño de Farmacias Sucre y de varias distribuidoras de medicamentos– se convirtió en el remedio que Farmacias Santa Lucía necesitaba para continuar con vida en el mercado nacional.

Los antiguos dueños de Santa Lucía invirtieron en la expansión de la marca durante el 2018 (pasando de 14 a 25 puntos de venta). La decisión que provocó una inestabilidad financiera que se acabó después de que GFI se convirtiera en el accionista mayoritario de la firma.

SucreMart es el formato en el que GFI agrupa servicios de farmacia, veterinaria y tienda de conveniencia. Fotografía: José Cordero / Archivo.
SucreMart es el formato en el que GFI agrupa servicios de farmacia, veterinaria y tienda de conveniencia. Fotografía: José Cordero / Archivo.

El acuerdo de compra de las acciones se dio a conocer en marzo del 2019 y ahora, a poco más de ocho meses de ese momento, el grupo farmacéutico reporta que las ventas de Farmacias Santa Lucía aumentaron 70% y representan alrededor del 40% de las ventas del área retail del conglomerado.

Alcanzar esas cifras es resultado de una estrategia que durante este año no solo generó variaciones en la operación de la que es su firma más nueva; si no que también provocó cierres permanentes y traslados de puntos de atención de Sucre, reforzamiento del servicio a domicilio y compras en línea.

“Las farmacias deben seguir el movimiento de la población, realmente no se trata de que la población venga a donde está establecida la farmacia, si no a la inversa. En ese sentido, hemos estado muy dinámicos", destacó Rodrigo Salas, presidente de GFI.

El representante explicó que al asumir las operaciones de Santa Lucía se concentraron en reforzar el inventario, tanto en cantidad como diversidad, ya que los antiguos propietarios se vieron obligados a bajar la cifra de productos por los problemas financieros que atravesaban. Esta es la principal acción a la que le atribuyen el incremento en los ingresos actuales.

Actualmente el portafolio de la cadena farmacéutica lo componen entre 9.000 o 10.000 códigos de artículos –similar a Sucre–, en los que se incluyen líneas que anteriormente no vendían como en dermocosmética o suplementos alimenticios.

GFI también unió volúmenes de ventas de sus dos cadenas de farmacias lo que le permitió diluir los gastos operativos y produjo un efecto financiero. “Todos los actores del mercado vieron en Farmacias Santa Lucía una fuerte recuperación como canal de sus marcas y sobre todo, una solidez financiera, que permitía continuar con sus inversiones”, mencionó Salas.

Los buenos resultados no despiertan preocupación en GFI sobre un eventual “canibalismo” con Sucre. Esto se debe a que para el grupo empresarial, Santa Lucía es una marca que se concentra mayormente en Alajuela y Heredia, mientras que Sucre tiene alcance nacional.

Ciertamente Santa Lucía es la gran beneficiada de la fusión; sin embargo, la firma despertó en el conglomerado la necesidad de ejecutar acciones de cara al cliente para asegurar el uso adecuado y racional de medicamentos.

De cara al próximo año, GFI tiene previsto abrir cuatro Farmacias Sucre y dos Farmacias Santa Lucía para una inversión total cercana a $1,5 millones. Los puntos de venta generarían entre cuatro a ocho empleos por local y abarcarían entre 50 y 70 metros cuadrados.

Otro elemento importante en el que tienen previsto invertir es el reforzamiento de sus plataformas de servicio a domicilio y ventas en línea. “No hay duda de que hemos encontrado un sentimiento de que hay que facilitar el acceso de los pacientes a los medicamentos”, resaltó el presidente del grupo.

Otras decisiones empresariales

GFI realizó entre ocho a diez traslados de farmacias a centro poblacionales más dinámicos, ejecutó el cierre de siete puntos de venta y presentó un nuevo formato de Sucre; en el transcurso de los últimos dos años.

“Los cierres se deben a que su localización no nos permitió, a pesar de los esfuerzos, alcanzar el punto de equilibrio de estos establecimientos (algunos ubicados en San José, Alajuela y Guanacaste). Generaban pérdidas”, dijo Salas.

Sobre el nuevo formato, el grupo empresarial lanzó SucreMart, a mediados del 2018 en Lindora, en el que ofrecen productos y servicios de farmacia, veterinaria y tienda de conveniencia. La empresa quiere crecer geográficamente con este concepto, pero reconoce que la selección de locaciones es compleja por el tipo de cliente al que apuntan (mayor de 40 años con mascotas).

Tanto Sucre como Farmacias Santa Lucía enfrentan una dura competencia en el país cuando el mercado no muestra sus mejores indicadores (decrecía cerca de 2% a setiembre de este año, según cifras aportadas por GFI). Entre sus principales competidores están Fischel, La Bomba y Farmavalue; esas dos últimas cadenas reconocidas por sus políticas de precios bajos.