Óscar Rodríguez. 30 noviembre, 2020
El cierre obligatorio de muchos negocios, a raíz de la pandemia de la covid-19, afectó las finanzas de muchísimas empresas en el 2020. Foto: Jorge Navarro
El cierre obligatorio de muchos negocios, a raíz de la pandemia de la covid-19, afectó las finanzas de muchísimas empresas en el 2020. Foto: Jorge Navarro

La salud financiera de las empresas, a raíz de la pandemia de la covid-19, se conocerá con exactitud con la información que se revele en los estados financieros del cierre del 2020.

Los ingresos de la compañía, los gastos, el nivel de las obligaciones, ya sea con bancos o proveedores, y el resultado final del año se deberán reseñar con detalle debido al impacto provocado por la crisis sanitaria.

Incluso habrá casos en que se deba realizar una nota especial en los estados financieros.

Este año también habrá un cambio en el cierre fiscal, pues la declaración de impuestos se hará con corte al 31 de diciembre, en vez del 30 de setiembre, como era habitual.

El Colegio de Contadores Públicos destacó, en el marco del Congreso Internacional de Actualización Financiera efectuado la semana anterior, que hay una alta expectativa en la información que contengan los estados financieros del 2020 de las compañías, sean privadas o públicas.

La organización destacó que muchas empresas tuvieron un repunte en sus ventas y negocios, mientras que otras se mantienen con muchas reservas, ya que sus ingresos disminuyeron en casi más de un 50% en promedio; y algunas tuvieron que suspender sus operaciones o cerrar del todo.

Los estados financieros son informes que muestran la imagen de la situación de una empresa en el ejercicio contable de cada años.

Dichos documentos se efectúan de manera interna en las compañías, siguiendo normativa internacional contable ya sea que la empresa sea privada o pública. También se auditan de manera externa, mediante firmes especializadas, que realizan una fiscalización de los estados financieros.

Por su parte, el cierre fiscal al 31 de diciembre de cada año lo estableció en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, aprobada en 2018.

Finalizado el 2020, los contribuyentes tendrán, a más tardar el 15 de marzo del 2021, para presentar su declaración del impuestos al fisco, detalló el Colegio de Contadores Públicos.

Guillermo Smith, presidente de dicho órgano, recomendó a los contribuyentes preparar sus informes financieros y sus declaraciones de la forma correcta, acompañados de un contador público autorizado y no esperar al último momento.

Revelación del impacto

Juan Carlos Lara, de la firma Crowe especializada en auditoría externa y consultoría financiera, explicó que los estados financieros proporcionarán información sobre la situación de las empresas tras el impacto de la pandemia que todavía golpea la economía costarricense.

Lara destacó que las compañías deberán incluir, por primera vez, notas de revelación sobre efecto de la covid-19, e incluso sobre impacto en el negocio en marcha.

“En medio de una pandemia es de gran importancia, para los usuarios de los estados financieros, poder entender claramente el efecto de la crisis sanitaria sobre la situación financiera de una entidad y los planes de mitigación de riesgos asociados a liquidez”, dijo Lara.

“La información que se revele tiene que ser muy específica porque puede usarse, por un tercero, para tomar una decisión como el otorgamiento de un crédito”. Eduardo Acevedo, socio ICS Abogados.

El especialista enfatizó que permitirá a acreedores, reguladores y accionistas conocer el efecto de la pandemia y como la compañía ha mitigado los riesgos.

Para Eduardo Acevedo, contador público y socio de ICS Abogados, el resultado financiero de este año mostrará fenómenos como la disminución en los ingresos y el aumento en las cuentas por cobrar, porque las compañías venden a crédito, a raíz del impacto económico de sus clientes.

“La información que se revele tiene que ser muy específica porque puede usarse, por un tercero, para tomar una decisión como el otorgamiento de un crédito. Por ejemplo, una empresa a la cual se le cayeron las ventas y no tiene activos para respaldar un préstamo”, destacó el especialista.

Acevedo añadió que al acreedor le interesa saber si la empresa tiene un flujo de efectivo mínimo para responder si necesita un refinanciamiento.