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Ainnova Tech, la ‘startup’ tica que usa la inteligencia artificial para detectar la retinopatía diabética

Empresa costarricense planea incursionar en Colombia y Estados Unidos y su siguiente meta es cotizar en el mercado accionarios Nasdaq

Desde esta semana, la startup costarricense AinnovaTech lanzó al mercado su solución Visión AI, una plataforma basada en inteligencia artificial para detectar retinopatía diabética y otras enfermedades, con precisión y en segundos, mediante el examen de fondo de ojo.

La empresa ya tiene presencia en el mercado mexicano y avanza planes para ingresar en Colombia y Estados Unidos, país en donde obtuvo una inversión de capital de riesgo de $1,7 millones y tiene planes para escalar a diferentes estados y alcanzar la bolsa de valores de firmas tecnológicas Nasdaq.

“El siguiente paso es la oferta pública inicial para Nasdaq y alianzas con hospitales y universidades en EE. UU. que nos permitan empezar a desarrollar otras nuevas soluciones”, dijo Vinicio Vargas, director y cofundador de AinnovaTech, que cuenta con 11 colaboradores.

En el mundo hay más de 500 millones de personas con diabetes y 40% desarrolla retinopatía diabética, causante de visión borrosa y hasta ceguera.

En Costa Rica, un porcentaje similar de las personas con diabetes también la padece, pero menos del 15% se realiza un examen de fondo de ojo, cuando la mayor parte de estos casos pueden prevenirse con la detección temprana.

Las firmas de tecnología especializadas en salud (heathtech) están en el foco de los inversionistas. Según Deloitte, el financiamiento de riesgo para innovadores en este campo aumentó en los últimos tres años. De hecho, entre 2019 y 2020, se duplicó a $14.000 millones. Deloitte afirma que muchos inversionistas ven la era pospandémica como la comienzo de una oportunidad de varios años, en lugar de una burbuja.

La tecnología de la plataforma Vision AI incluye una red neuronal (basada en inteligencia artificial) entrenada a partir de miles de imágenes, clasificadas por médicos especialistas, que realiza una comparación con la del paciente para detectar y ubicar anomalías.

Rodrigo Herrera, chief technology officer (CTO) y también cofundador de AinnovaTec, explicó que se utiliza deep learning o aprendizaje profundo (un tipo de tecnología de inteligencia artificial que permite el aprendizaje automático de los sistemas y se estructura inspirándose en el cerebro humano y sus redes neuronales) para hacer la lectura de las imágenes y compararlas con las características y patrones definidos.

En el examen se utiliza una cámara fotográfica portátil de fondo de ojo, se transfieren las imágenes a la computadora, tableta o teléfono inteligente (vía wifi, bluetooth o por un cable ), se incluyen los datos básicos del paciente, el sistema procesa las imágenes y se obtienen los resultados de forma inmediata.

El reporte incluye las imágenes con el área segmentada, donde se detectaron daños para el análisis del especialista. La prueba no sustituye al diagnóstico, pero es una alerta preventiva que permite a la persona recurrir al médico, ser diagnosticada y empezar el tratamiento.

Herrera destacó que la cámara es no midriática (no se requiere dilatar la pupila) y que la prueba no es dolorosa y tampoco incómoda. No se aplican gotas para los ojos y las personas pueden seguir realizando inmediatamente sus actividades sin dificultad.

La evaluación tarda cinco minutos y el resultado está en 10 segundos después que se toman las imágenes y se sube al sistema. Si el paciente es detectado con retinopatía diabética, o de otro tipo, se remite a un especialista de su preferencia o disponible, con su costo correspondiente.

Como parte del lanzamiento al mercado de la solución, se creó una campaña llamada No + Ceguera para generar difusión y sensibilización tanto del problema como del beneficio de la prevención con un diagnóstico preciso.

Las personas interesadas pueden acudir a las ópticas aliadas de AinnovaTech ubicadas en la Gran Área Metropolitana, tales como Lunette (en San Rafael de Heredia), Popular (Desamparados), Good Med (Escazú), Nova Visión (San Pedro de Montes de Oca y Cartago) y de Clínica Bíblica. También se pueden incorporar otras ópticas interesadas.

El examen es gratuito durante este primer mes de la campaña y posteriormente tendrá un costo escalonado: en el segundo mes se cobra el 50% y en el tercer mes de la campaña se aplicará un 2X1. El costo normal de la prueba será entre ¢10.000 y ¢15.000 dependiendo de cada óptica.

AinnovaTech inició en 2019 con un proceso exploratorio, que incluía la detección de tumores, entre otras ideas. Tras un proceso que implicó la asesoría sobre el modelo de negocios de la aceleradora ParqueTec y la validación con especialistas en particular de Lihteh Wu, quien actualmente es director médico en la firma, se enfocó en la retinopatía diabética.

Entre otras situaciones se detectó que además de un importante grado de error que se comete en los diagnósticos tradicionales de retinopatía diabética, no hay suficientes oftalmólogos para la población afectada, casi no se hace tamizaje ocular y en las primeras etapas del problema no hay síntomas visibles.

“A partir de ahí todo dio un giro. Nos enfocamos en una solución, ir al mercado y después diversificarnos”, explicó Vargas.

El siguiente paso fue contactar inversionistas y fondos de capital, así como la creación de la empresa como holding en Estados Unidos, realizaron el producto mínimo viable, contando con un modelo de negocio sólido, e ingresó la primera ronda de inversión de $1,7 millones ahora en febrero de 2022, a través de una firma de Wall Street, en Nueva York, que cuenta con inversionistas sofisticados que apoyan a startups o emprendimientos tecnológicos en etapas iniciales.

Actualmente, AinnovaTech, además de iniciar la comercialización de la solución en Costa Rica, ya tiene clientes en México (donde ya cuentan con un director comercial) y se espera entrar en Colombia en este mismo 2022 y en EE. UU. en 2023, donde ya están en negociaciones con cadenas de hospitales.

La campaña que se impulsa en Costa Rica, aparte de la validación local del negocio y de la tecnología, también permite comprobar la estrategia, los resultados de este tipo de iniciativas promocionales e identificar ajustes para aplicarla en otros mercados.

La incursión en EE. UU. también tiene en el horizonte una oferta pública inicial en el Nasdaq, la bolsa de valores especializada en empresas tecnológicas, y el establecimiento de alianzas con hospitales y universidades. Estas alianzas facilitarían obtener datos e imágenes que aceleren los procesos de desarrollo de soluciones de otros tipos de enfermedades.

En el camino se impulsó el proyecto denominado HealthConnect, en alianza con Boston Scientific y al que se incorporó la Universidad de Leeds, de Reino Unido, entre otras entidades, para desarrollar una plataforma con el objetivo de prevenir, atender y dar seguimiento a los pacientes a quienes, mediante la prueba de fondo de ojo, se detecten otros riesgos de salud, como los cardiovasculares.

Vargas y Herrera indicaron que en este proyecto ya se validaron el problema, el modelo de negocios y la primera etapa de la solución, con lo cual podrán avanzar durante los próximos seis meses a muestreos con población, terminar de desarrollar el algoritmo y realizar las primera pruebas del producto mínimo viable.

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero Pérez

Carlos Cordero es periodista especializado en temas tecnológicos. Escribe para El Financiero y es autor del blog "La Ley de Murphy".

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