
Eran pasadas las 3:00 p.m. de este jueves, cuando a 280 personas el día les cayó de sopetón porque se quedaban sin empleo, a causa de la salida de Pollo Granjero de Costa Rica.
“Hoy nos citaron a un lugar y ahí nos dieron la noticia que cerraban operaciones en el país”, relató con una mirada incierta una de las personas que trabajaba en el local ubicado en Calle Blancos que prefirió omitir su nombre y solicitó no aparecer en las fotografías.
Ya no se percibía en el ambiente el tentador y peculiar olor a pollo frito. En vez de piezas de la proteína y el chirrido del aceite a altas temperaturas, se observaba un pequeño local ya en proximidad a ser desalojado.
Tiene tres hijos, y a pocas horas de escuchar la notificación respondió “vamos a quedar desempleados”. No supo explicar la sensación que los embarga, el gesto con el rostro fue más evidente.
“No veíamos venir el cierre”, contó. Él ya sumaba más de tres años con la empresa. Tres personas más en este local también quedaron desempleadas, ya se habían ido.
Pollo Granjero, de origen guatemalteco, empezó operaciones en Costa Rica en 2009. Al momento del cierre contaba con 96 locales. La marca vendía pollo frito y asado.
En el momento del cierre del local, en un vehículo junto a su esposo, se estacionó María Eugenia Cascante: “¿No están atendiendo?“, la persona que cerraba el local le respondió moviendo la cabeza. ”¿En ninguna?“, repreguntó la clienta y la respuesta fue que ya cerraron todas.
Un poco recelosa al conversar con un periodista, una vez de regreso a su carro y casi por arrancar, respondió que viven en las zona aledaña al local y en esta ocasión andaban buscando pollo frito para su nieto.
“Preferíamos este producto en este lugar, veníamos con cierta frecuencia y nos duele mucho el cierre de Pollo Granjero”, respondió el esposo de doña María que optó por no identificarse.

Las razones de la salida de la marca son resultado de una evolución estratégica de su modelo de negocio, indicó la marca por medio de un comunicado de prensa, remitido posteriormente de la publicación en sus redes sociales, que no tenían actualización de contenido desde el pasado 18 de febrero.
La marca, propiedad de la Corporación Multi Inversiones (CMI) de Guatemala, respondió por escrito a La Nación que la razón surge como parte de una evaluación estratégica de su modelo de negocio.
“La marca ha decidido concluir de manera ordenada sus operaciones en Costa Rica. Esta decisión responde exclusivamente a esta línea de negocio y en este país”, indicó CMI.
La Cámara Costarricense de Restaurantes (Cacore), lamentó el cierre de Pollo Granjero.
“Siempre el cierre de un restaurante es un inmenso dolor y preocupación, más cuando es una cadena que da empleo a tantos trabajadores. Esperamos que estas personas sean contratadas pronto en otros restaurantes. Esperamos que cumplan todas las cosas de ley que se ocupan para un cierre”, indicó Mauricio Rojas, presidente de Cacore.
El líder gremial explicó que Pollo Granjero no es parte de la Cámara.
