
Las reformas para solventar la crisis financiera que enfrenta el régimen de pensiones de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) de la Caja Costarricense de Seguridad Social (CCSS) han tardado en analizarse, indicó a La Nación el jerarca de la Superintendencia de Pensiones (Supén), Hermes Alvarado.
Además, apuntó que los regímenes de pensiones de reparto, como el IVM, requieren ajustes periódicos y oportunos.
“El régimen de Invalidez, Vejez y Muerte tardó en hacer algunos ajustes estructurales, algunos provisionales, y eso ha provocado que hoy estemos en el momento que nadie quería estar: tocar la reserva”, señaló Alvarado.
La desaceleración en los ingresos por cotizaciones, impago del gobierno de los aportes estatales y el incremento sostenido del gasto provocaron un desbalance en el IVM.
El régimen llegó a utilizar la totalidad de los intereses generados por sus inversiones durante 2024 y 2025 y, lo más preocupante, recurrió por primera vez en su historia a fondos de la reserva para pagar pensiones.
Alvarado informó que la Supén, junto con el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu), la Defensoría de los Habitantes y la academia, trabaja en la búsqueda de iniciativas que garanticen la sostenibilidad del IVM en el tiempo.
No obstante, advirtió que “la jarana sale a la cara” si no se realizan oportunamente los estudios actuariales y los ajustes correspondientes, considerando las variables demográficas.
El jerarca de la Supén aseguró que la entidad está aportando lo que técnicamente corresponde.
Sobre el futuro que observa para el IVM, respondió: “Esa es una pregunta que a mí me hacen mis hijos. Yo siempre respondo que todos tendremos pensión, ¿bajo qué condición? Que se realicen los ajustes que técnicamente correspondan“.
Durante 2024, el régimen tuvo ingresos por aportes de ¢1,28 billones, lo que implicó un incremento del 8,3% con respecto a 2023, lo que refleja una desaceleración tras un crecimiento del 12% del año previo.
La CCSS carece de estados financieros del 2025 debido a los múltiples problemas ocasionados por la implementación del sistema contable ERP-SAP.
El IVM cubre a cerca de 393.000 personas jubiladas y cuenta con 1,8 millones de trabajadores cotizantes con derecho a una pensión.

