
El flujo de inversión extranjera directa (IED) proveniente de Estados Unidos cayó un 34,7% en el último año, según datos del Banco Central de Costa Rica (BCCR) publicados el 31 de marzo. La Promotora de Comercio Exterior (Procomer) atribuyó esta disminución a diversos factores.
Durante 2024, la inversión directa de Estados Unidos en el país alcanzó $3.982,3 millones. En 2025 bajó a $2.600,1 millones.
A pesar de la caída, ese país se mantiene como el principal origen de la IED, con el 50,7% del total. Le siguen Suiza, con $1.003,9 millones, y México, con $238,5 millones.
En total, la IED sumó $5.121,8 millones, creció $8,3 millones, respecto a los $5.113,5 millones de 2024.
¿Qué provocó el desplome de la IED de Estados Unidos?
La respuesta en una palabra es la incertidumbre, según Procomer, entidad a cargo de la atracción de inversión directa a Costa Rica.
Las decisiones de la administración de Donald Trump —en particular la imposición de aranceles a todos sus socios comerciales, incluido Costa Rica— generaron un clima de confusión global. Esto llevó a muchas empresas a pausar planes y proyectos de inversión.
Laura López, gerente general de Procomer, explicó a La Nación que la IED es altamente volátil y sensible a cambios internacionales, como los impulsados por el gobierno de Trump en 2025 y el actual conflicto geopolítico en Medio Oriente.
“Todas estas variables generan altísima incertidumbre en la IED y el resultado muchas veces es una pausa en las decisiones de inversión”, recalcó.
López apuntó que inversiones de otros orígenes “de alguna manera llenan ese faltante”.
La vocera explicó que, en momentos de inestabilidad económica, atraer inversiones desde otras regiones da resultados. En Costa Rica, esto se refleja en mayores flujos desde México, Europa, Colombia y Asia.
“Compensan la pérdida que estamos teniendo de un mercado que enfrenta alta volatilidad: Estados Unidos”, indicó.
Recordó que un comportamiento similar ocurrió en 2016, cuando Estados Unidos representó el 40% del total y destacaron otros orígenes como Países Bajos e Italia, según datos del BCCR.
López insistió en que la historia de la IED en Costa Rica muestra con claridad el impacto de la incertidumbre global. “Es donde con mayor frecuencia se ven caídas o desaceleración de las inversiones; es la variable que más se correlaciona con los flujos de IED”, dijo la gerente
Reinversiones destacan
Durante 2025, las reinversiones totalizaron $4.328 millones. Procomer y el Ministerio de Comercio Exterior (Comex) señalaron, en un comunicado conjunto, que se trata del monto más alto registrado hasta la fecha, según el Banco Central.
En contraste, el capital nuevo alcanzó $895 millones, con una caída del 18% respecto al año previo. Las entidades consideran que este resultado es coherente con la tendencia global de los proyectos greenfield (nuevas inversiones), que disminuyeron un 16% en 2025, según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad).
El jerarca de Comex, Manuel Tovar, afirmó que la inversión extranjera directa a nivel global atraviesa un proceso de reconfiguración, en un entorno cada vez más complejo. Aun así, destacó que Costa Rica mantiene niveles históricamente altos y continúa atrayendo nuevos proyectos.
Según Procomer, entre 2023 y 2025 el país atrajo 175 nuevas empresas y más de 500 reinversiones. El 2024 fue el año con más proyectos, con un total de 61.
Al desglosar la información por sector, el régimen de zona franca se mantiene como el principal origen con el 66% del monto total del año pasado, es decir, $3.398 millones, según el Banco Central.
Mientras que el régimen definitivo —las empresas que pagan renta— recibieron $778 millones, o sea, el 15%.
Ana María Romero, gerente de Asesoría de Inversión de Cinde, coincide en el efecto de entorno de incertidumbre comercial global, acentuado por las políticas arancelarias de Washington.
Además, Romero indicó que se suman dinámicas corporativas que suelen amplificar las variaciones en los registros de IED: procesos de reestructuración accionaria, distribución de dividendos asociada a adquisiciones globales o reclasificaciones contables internas.
“Estas son operaciones que, por metodología de balanza de pagos, inciden en las cifras sin que ello refleje necesariamente cambios en la actividad productiva real en el país”, explicó Romero.
El tipo de cambio
Sobre el efecto de la apreciación del colón frente al dólar, Laura López indicó que no se puede aislar un solo factor.
“Por supuesto que hay preocupación de las empresas sobre el tipo de cambio; es probable que influya en las valoraciones de los inversionistas”, señaló.
No obstante, consideró que el aumento de flujos desde otros orígenes hace difícil atribuir el impacto únicamente a un mercado como Estados Unidos.
Industriales ponen foco en la competitividad
La Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) señaló que, con la información disponible, no se pueden determinar con certeza las razones específicas detrás de la variación en los flujos de IED por país de origen, ya que responden a múltiples factores que no siempre se reflejan en los datos agregados.
“Más allá de estas variaciones, en un contexto de alta volatilidad internacional, desde la Cámara reiteramos la importancia de enfocar los esfuerzos del país en factores de competitividad sobre los que sí podemos incidir, como el costo de la energía, el tipo de cambio, la estructura de cargas sociales y la mejora en la infraestructura y el talento humano”, indicó la gremial.
La CICR enfatizó que estos elementos resultan clave para atraer y retener inversión, sin importar su origen.
Por su parte, la Asociación de Zonas Francas (Azofras) consideró que los ajustes en la inversión procedente de Estados Unidos podrían respondan a factores coyunturales, como las recientes políticas arancelarias de ese país, así como una creciente competencia internacional por el capital extranjero.
La Asociación impulsa acciones orientadas a fortalecer la competitividad del Régimen de Zonas Francas y del clima de negocios, como la promoción de mejoras regulatorias y la simplificación de trámites e impulsa la atracción de nuevos sectores estratégicos, con el objetivo de consolidar un ecosistema más dinámico, resiliente y competitivo.
Diversificación de fuentes
Azofras destacó el empuje hacia la diversificación de fuentes de la IED. Durante los últimos tres años, han redoblado esfuerzos en Europa, México, Colombia y Asia, logrando que solo durante el año pasado, 29 de los 55 nuevos proyectos atraídos provinieran de orígenes distintos a Estados Unidos.
“La meta es continuar ampliando la atracción de proyectos de diversas latitudes y generar más inversión, empleo y bienestar a Costa Rica. Esta diversificación de la IED es muy importante para que el Régimen de Zona Franca siga siendo el motor de la economía costarricense, que genera casi 300.000 empleos”, apuntó Azofras.
Adriana Rodríguez, gerente general de Acobo Puesto de Bolsa, explicó que los aranceles incidieron en la reducción de flujos desde Estados Unidos, ya que empresas de ese país repatriaron recursos, principalmente desde Europa.
Además, destacó que una parte importante de la IED global se concentra en centros de datos y proyectos tecnológicos, donde Estados Unidos lidera como destino.
“Costa Rica se mantiene resiliente como actor centroamericano dentro del contexto actual, marcado por incertidumbre, fragmentación, volatilidad y cambios en los modelos de producción por la IA y la digitalización. El entorno actual representa una oportunidad para actualizar la estrategia país de cara a atraer esos importantes flujos de IED”, concluyó Rodríguez.
