
Costa Rica se destaca como líder en Latinoamérica en habilidades de inteligencia artificial (IA), de acuerdo con un reciente informe regional. Sin embargo, la adopción de esta tecnología ya empieza a generar efectos en la empleabilidad de algunos sectores de servicios.
Los servicios representan una de las principales fuentes de ingresos por exportaciones del país, después de la venta de bienes.
Al tercer trimestre del 2025, las exportaciones de servicios totalizaron $12.961 millones, con un fuerte peso de los servicios empresariales, según el último dato disponible de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer). En 2024, el total de servicios exportados ascendió a $16.114 millones.
Además, el 30% de los flujos de inversión extranjera se destinan a este sector.
Sobre los efectos de la IA en los empleos, el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) concluyó que no está provocando una eliminación masiva e inmediata del empleo, sino una transformación profunda en las tareas, los perfiles ocupacionales y las habilidades demandadas, según un análisis técnico.
No obstante, sí advierte efectos adversos como el desplazamiento de tareas rutinarias, la polarización laboral y riesgos de exclusión para ciertos grupos de trabajadores.
Las actividades amenazadas
Andrés Romero, jerarca del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), indicó a La Nación que, con base en los análisis del Micitt, los sectores con mayor nivel de exposición son los servicios y centros de llamadas, los servicios financieros y de seguros, los servicios profesionales —como contabilidad y consultoría— y el sector público administrativo.
El análisis del Micitt integró documentos técnicos de entidades como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Foro Económico Mundial, McKinsey y la Alianza Global sobre IA (GPAI), combinados con datos nacionales.
Marlon Ávalos, director de Investigación, Desarrollo e Innovación del Micitt, coincidió al señalar los sectores más expuestos por el avance de la nueva tecnología.
El análisis nacional más específico disponible, elaborado en 2023, establece que el 19,2% del empleo total es susceptible a los modelos de lenguaje de gran escala.
Dentro de este grupo, el 53% de los empleos de alta calificación están expuestos, frente al 0% de los de baja calificación.
“El riesgo más urgente identificado es el de segunda generación: la IA agéntica, capaz de ejecutar secuencias complejas de tareas de forma autónoma. Amenaza incluso roles cognitivos de nivel medio que hasta hace poco se consideraban seguros”, explicó Ávalos.
La empresa Anthropic analizó este año el uso de la IA en el mundo laboral. Su principal hallazgo es que, aunque esta tecnología podría realizar teóricamente hasta un 94% de las tareas del trabajo de conocimiento, en la práctica solo se utiliza en aproximadamente un 33%, indicó Jaime Figueres Ulate, coordinador del Capítulo de IA y Ciencia de Datos de la Cámara de Tecnologías de la Información y la Comunicación (Camtic).
“Esto ayuda a explicar por qué todavía no se observa un aumento generalizado del desempleo”, apuntó Figueres.
Añadió que el análisis de Anthropic ubica al sector de subcontratación de procesos de negocio (BPO) —que incluye tareas administrativas, contabilidad, recursos humanos y atención al cliente— como altamente expuesto. Sin embargo, aclaró que el riesgo no es un cierre masivo en el corto plazo, sino una erosión gradual de la pirámide de empleos.
Los datos internacionales coinciden en que los trabajos más impactados por la IA son, por el momento, aquellos que se realizan frente a una computadora y siguen procesos estructurados.
Figueres señaló que el estudio de Anthropic (2026) muestra que ocupaciones como servicio al cliente, análisis de datos y tareas administrativas presentan niveles de exposición de entre el 47% y el 75%, lo que implica que gran parte de sus funciones ya puede ser automatizadas o asistidas por IA.
Por otro lado, añadió que el estudio GDPval de OpenAI indica que profesiones como derecho, contabilidad y análisis financiero están alcanzando niveles en los que la IA puede realizar tareas comparables a las de expertos humanos.
El vocero de Camtic enfatizó que el sector BPO —incluidos call centers y servicios de soporte— es uno de los más expuestos a nivel global, con niveles de exposición de entre el 67% y el 70%.
Destacó que el principal desafío para Costa Rica es mover su oferta hacia servicios de mayor complejidad, donde la IA potencie al trabajador y no se limite a abaratar tareas rutinarias.
En vista de que el país alberga centros de servicios de empresas multinacionales, este riesgo no es teórico, sino inmediato.
“En el caso del BPO, donde los servicios ya son medidos por eficiencia y resultados, esta transición puede darse más rápido que en otros sectores”, apuntó Figueres.
Las funciones repetitivas
La Promotora de Comercio Exterior (Procomer) estimó que los mayores ajustes en las empresas se concentran en funciones repetitivas, digitalizables o de servicio al cliente.
Según su mapeo del sector de servicios multinacional (2025), Costa Rica cuenta con un parque empresarial que combina estas funciones con procesos de mayor valor agregado, como ciberseguridad, analítica, ingeniería y transformación digital.
“Estas áreas presentan oportunidades de crecimiento en el contexto actual y responden a las exigencias presentes y futuras del mercado laboral”, indicó Procomer.
La entidad también señaló que, aunque a nivel global se observan ajustes en tareas estandarizadas, existe una evolución hacia funciones más sofisticadas.
En Costa Rica, cerca del 50% de las empresas multinacionales de servicios reporta planes de crecimiento para los próximos años, según el mapeo.
Sandra Sosa, representante residente del PNUD en Costa Rica, indicó que trabajan en el fortalecimiento de la Estrategia Nacional de IA para asegurar el aprovechamiento de esta tecnología.
“La IA puede transformar la estructura productiva, sobre todo en economías con alta presencia de tareas repetitivas. Hay sectores que se verán afectados, pero el mayor riesgo no es la pérdida de empleos, sino la velocidad con la que el país logre hacer esa transición”, destacó Sosa.
Recientemente, el PNUD coordinó una mesa de trabajo con varios sectores del país para establecer una Hoja de Ruta en este contexto.
La IA generativa
Andrés Fernández, economista senior del Consejo de Promoción de la Competitividad (CPC), explicó que la IA generativa —capaz de crear contenido original— debe entenderse más como un factor de transformación que como una amenaza directa.
“La evidencia internacional va en la misma dirección: la IA puede automatizar ciertas tareas, pero también complementar el trabajo humano, elevar la productividad y reconfigurar ocupaciones enteras más que eliminarlas por completo”, señaló.
El economista llamó a la prudencia con el discurso de “pérdida de empleos” porque el efecto más probable no es una desaparición masiva e inmediata de puestos, sino una reorganización de tareas dentro de las ocupaciones.
Coincidió en que la mayor presión se dará en tareas estandarizadas, repetitivas y basadas en texto, datos o comunicación digital.
Fernández también considera que sectores con mayor exposición potencial son los de servicios profesionales, tecnologías de información, finanzas y algunos segmentos administrativos.
Entre los perfiles más expuestos mencionó autores y escritores, matemáticos, actuarios y estadísticos, traductores e intérpretes, desarrolladores web y de software, asesores financieros y analistas de sistemas.
Wilson Calderón, director técnico asociado en ManageEngine Latam, firma especialista en tecnologías de la información (TI), coincidió en que la IA debe verse como un complemento del talento humano.
“Los colaboradores trabajan cada vez más con sistemas de IA, guiándolos, validando sus resultados y asegurando que estén alineados con los objetivos del negocio; en lugar de ser reemplazados por ellos”, explicó.
Calderón planteó que el cambio real consiste en dejar de lado las tareas repetitivas y pesadas de ejecución para enfocarse en responsabilidades de mayor valor, como la toma de decisiones, la supervisión y la estrategia.
“Estamos pasando de un modelo donde las personas hacen el trabajo, a uno donde lo gestionan y lo supervisan”, destacó Calderón.
Consideró que en la banca y los servicios financieros, el rol humano se vuelve crucial para garantizar la ética, la gestión de riesgos y la estrategia detrás de las decisiones tomadas por la IA.
Costa Rica destaca
El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, que analiza 19 países de la región, posicionó a Costa Rica como líder en habilidades profesionales en IA.
El informe destaca que este resultado responde a una estrategia que combina educación, infraestructura tecnológica y políticas de talento.
“Costa Rica es el país con la mayor penetración de habilidades en IA entre sus profesionales, duplicando al país que está en segunda posición y es el segundo país con mayor demanda de cursos de IA”, según el informe.
Añade que esta apuesta por el desarrollo centrado en el talento es replicable y ofrece lecciones valiosas para países que desean fortalecer su competitividad digital sin depender exclusivamente de grandes inversiones en infraestructura física.
“Costa Rica evidencia que el capital humano sigue siendo un activo estratégico en la economía del conocimiento”, destacó el informe.
El ILIA es elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en conjunto con el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia) de Chile.
