La discusión sobre el futuro del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) ya tiene una posible fecha de arranque. Jaime Barrantes, gerente de Pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), adelantó cuándo podría comenzar la mesa técnica en la que distintos sectores analizarán las reformas necesarias para garantizar la sostenibilidad del sistema, que atraviesa una etapa de fuertes presiones financieras.
A finales de abril, durante la sesión ordinaria N.° 9603 de la Junta Directiva de la CCSS, la Gerencia de Pensiones presentó 20 propuestas base para reformar el IVM y fortalecer su solvencia a largo plazo, con el objetivo de proteger a los más de 400.000 beneficiarios actuales del fondo de jubilaciones, así como aquellos que vayan a ingresar al sistema.
Las medidas abarcan desde aumentar el número de cuotas requeridas para jubilarse hasta establecer un aporte de los pensionados al Seguro de Salud.
También incluyen la afiliación automática de trabajadores independientes al Régimen Obligatorio de Pensiones (ROP), una disminución en el monto de pensión, y la eventual redirección de un 1% del impuesto al valor agregado (IVA) para financiar el sistema, entre otras iniciativas.
En conversación con La Nación, Barrantes confirmó que la mesa de diálogo se mantiene prevista para este mes de octubre. Aunque la institución continúa en conversaciones con distintos sectores, el gerente señaló que el encuentro podría realizarse hacia finales de mes.
Este diario también consultó si la reunión se realizaría de forma presencial y con acceso al público. El jerarca explicó que se valora efectuar virtualmente la primera sesión. Por ahora, no hay detalles sobre si se permitirá el ingreso ni la posibilidad de escuchar el intercambio.
Diálogo ocurre en momento crítico para el IVM
El diálogo entre la CCSS y los distintos sectores interesados en el sistema de pensiones ocurre en un momento determinante para las finanzas del IVM, el mayor fondo de jubilaciones del país.
En diciembre pasado, la institución tuvo que utilizar por primera vez recursos de la reserva del régimen para cubrir el pago de las pensiones, debido a que el gobierno no canceló las cuotas estatales establecidas por ley. A esto se sumó una desaceleración de los ingresos por cotizaciones obrero-patronales, que tampoco fueron suficientes para cubrir los gastos del sistema.
Este escenario, que inicialmente se proyectaba para 2041, se adelantó 16 años.
En total, la CCSS utilizó ¢50.000 millones de la reserva, además de la totalidad de los intereses generados por el fondo, para cumplir con el pago de las jubilaciones. Esta situación aumenta el riesgo de que los recursos disponibles lleguen a agotarse.
A este panorama se suma que, desde enero, el Comité de Vigilancia de la entidad presentó ante la Junta Directiva el Informe de situación y recomendaciones para mejorar la condición financiera y actuarial del Seguro de Pensiones del IVM, periodo 2024-2025.
El documento no solo advirtió sobre el adelanto del uso de las reservas, sino que también proyectó un posible ajuste en la fecha de agotamiento de esos recursos para inicios de la próxima década, inicialmente prevista para 2047, seis años después del primer retiro para pagar pensiones.
El panorama deja a la CCSS ante una ventana de tiempo limitada para tomar decisiones estructurales que permitan preservar la solvencia del régimen. Así lo planteó en abril pasado el gerente de Pensiones, quien señaló la necesidad de actuar antes de que el sistema entre en una fase de mayor presión financiera.
